Brooklyn Follies
de Paul Auster , editorial Seix Barral
Resumen del libro Brooklyn Follies:
Sinopsis de Brooklyn Follies:
La historia se centra en Nathan Glass, un hombre de 60 años que, tras ser diagnosticado con cáncer de pulmón, decide mudarse a Brooklyn. La decisión, impulsada por una mezcla de desesperación y una necesidad de cambio, lo aleja del mundo que conocía y lo sumerge en un entorno desconocido. En este nuevo comienzo, se encuentra con su sobrino, Tom, un joven de 28 años que ha abandonado los estudios universitarios y trabaja en una librería de segunda mano, «The Bookseller’s Daughter», un lugar que se convierte en el epicentro de las aventuras de Nathan.
Tom, un hombre con una inteligencia innata y una sensibilidad artística, representa un contrapunto a la vida más pragmática de su tío. Juntos, comienzan un viaje a través de las calles de Brooklyn, explorando la ciudad, conociendo a sus habitantes y sumergiéndose en la vida cotidiana de la comunidad. Su relación, inicialmente marcada por la distancia y la incomunicación, se va desarrollando a medida que pasan tiempo juntos y comparten sus pensamientos y sentimientos. A través de este viaje, Nathan busca, sin saberlo, una manera de reconciliarse con su pasado, de encontrar un propósito en su vida y, quizás, de encontrar una conexión humana que lo ayude a enfrentar su inevitable destino.
La narrativa se enriquece con una serie de personajes secundarios, cada uno con su propia historia y personalidad. Desde la dueña de la librería, Sarah, una mujer enigmática y apasionada por la literatura, hasta los extraños y peculiares que Nathan y Tom conocen en las calles, cada encuentro contribuye a la construcción del universo narrativo de la novela. Auster utiliza a estos personajes para explorar una amplia gama de temas, desde la soledad y la desesperación hasta la amistad, el amor y la redención. La novela se apoya en la idiosincracia de Brooklyn, y nos presenta un retrato de la ciudad como un lugar lleno de historias y personajes olvidados.
La trama de «Brooklyn Follies» se desarrolla a través de una serie de episodios interconectados, que se suceden a lo largo de varios meses. Nathan, al principio, se siente aislado y perdido, dificultoso para conectar con las nuevas personas que encuentra. Su diagnóstico lo ha confrontado con la fragilidad de la vida y su decisión de mudarse a Brooklyn es una búsqueda de sentido y conexión. Él experimenta con la lectura, intenta aprender a tocar el piano, y se involucra en pequeños momentos de vida cotidiana, como asistir a una tienda de discos. Su relación con Tom se va estrechando, y juntos, descubren lugares mágicos y descubren el arte de la conversación.
Un elemento central de la novela es la relación entre Nathan y Tom. La dinámica entre el tío y el sobrino es compleja, a menudo marcada por la frustración y la incomunicación, pero también por momentos de profunda conexión. Tom, con supo conocimiento sobre literatura y su capacidad para comprender a Nathan, se convierte en un faro de esperanza para su tío. A través de él, Nathan revive viejos recuerdos, aprende nuevas habilidades y se abre a nuevas posibilidades. La novela explora la importancia de la familia, incluso en sus relaciones más disfuncionales, y la posibilidad de redención a través de las conexiones humanas. Se hace una reflexión sobre las decisiones de la vida, y los arrepentimientos que pueden surgir.
La novela también está llena de referencias literarias y culturales. Auster utiliza a menudo citas de autores como James Joyce, Virginia Woolf y Raymond Chandler para enriquecer la trama y para añadir una capa de significado a la historia. Estas referencias no son gratuitas; son parte integral del universo narrativo de la novela y contribuyen a la reflexión sobre la naturaleza de la narración y la importancia de la literatura. Además, Auster utiliza el lenguaje con una precisión y elegancia inigualables, creando una prosa que es a la vez bella y evocadora. Se habla de la importancia de preservar las memorias, tanto las de la vida, como las de la literatura.
Opinión Crítica de Brooklyn Follies (2013)
“Brooklyn Follies” es una novela conmovedora y, a su vez, profundamente intelectual. Paul Auster logra, de nuevo, crear un universo narrativo rico en detalles y en emociones, donde la vida de un hombre de 60 años, al borde de la muerte, se convierte en un espejo para reflexionar sobre nuestra propia existencia. La novela es un ejercicio de imaginación y de sensibilidad, y nos invita a cuestionar nuestras prioridades y a valorar los momentos más simples de la vida. La prosa de Auster es elegante y fluida, lo que hace que la lectura sea agradable y fácil de seguir, aunque la novela requiere paciencia y atención.
La novela no ofrece respuestas fáciles, sino que plantea preguntas que nos obligan a reflexionar sobre la naturaleza de la felicidad, el arrepentimiento y la redención. A través de la figura de Nathan Glass, Auster nos invita a aceptar la imperfección de la vida y a encontrar la belleza en lo inesperado. La historia es, en esencia, una celebración de la vida, a pesar de su inevitable fin. Es una obra que, como casi todo de Auster, se queda en la memoria del lector mucho tiempo después de terminarla.
“Brooklyn Follies” es una recomendación obligada para aquellos que disfrutan de la prosa de Paul Auster, pero también para aquellos que buscan una novela que les haga pensar y que les ofrezca una nueva perspectiva sobre la vida. No es una lectura ligera, pero es una lectura que vale la pena. Si busca una historia que combine la belleza del lenguaje con una reflexión profunda, entonces “Brooklyn Follies” es la novela para usted. Se recomienda leerla con una taza de café y un lugar tranquilo para disfrutar de cada una de sus palabras.