Cine, modo de empleo: de lo fotoquimico a lo digital
de Jean-louis Comolli , editorial Manantial
Resumen del libro Cine, modo de empleo: de lo fotoquimico a lo digital:
Sinopsis de Cine, modo de empleo: de lo fotoquimico a lo digital:
"Cine, Modo de Empleo" se estructura en torno a la tesis central de que el cine se define constantemente por sus proyectos y, crucialmente, por sus realizaciones.
Comolli desmantela la idea tradicional del cine como una entidad objetiva, en cambio, lo presenta como un sistema de producción y circulación de imágenes que está inextricablemente ligado a la tecnología y a las condiciones de su industrialización.
El libro se presenta como una especie de “diccionario” conceptual que ofrece una herramienta crítica para analizar la evolución del cine desde sus inicios, pasando por la época del cine en 35mm, hasta la explosión del digital.
Un aspecto clave del libro es su análisis exhaustivo de la separación entre lo fotoquímico y lo digital.
Comolli argumenta que esta separación no es meramente técnica, sino que tiene profundas implicaciones estéticas, políticas y económicas.
Examina cómo la fabricación de las películas, desde la química del desarrollo hasta el proceso de impresión, y la comercialización de los grabes, evolucionaron de manera radical con la llegada del digital.
El autor no solo describe los cambios tecnológicos, sino que también analiza cómo estos cambios impactaron en la forma en que se concebían y se producían las películas.
El libro se apoya en un léxico de doscientos entradas que abarca una variedad de temas de cine: desde lo histórico, lo técnico, lo teórico, lo estético y lo político, lo que lo convierte en una herramienta invaluable para cualquier persona interesada en profundizar en la complejidad del cine.
El libro está organizado de forma que permite al lector entender el impacto de cada etapa tecnológica.
Se examinan las transformaciones en la cámara, los proyectores, los formatos (desde el 8mm hasta el 35mm), la colorimetría y las innovaciones en la sonorización.
Comolli también analiza el papel de las diferentes industrias involucradas – productoras, distribuidoras, salas de cine, etc. – y cómo cada una de ellas contribuyó a la evolución del cine.
La obra se caracteriza por su rigor académico, combinando un análisis histórico profundo con una perspectiva crítica sobre las implicaciones de los cambios tecnológicos para el arte y la cultura.
Además, presenta numerosas ilustraciones y diagramas que facilitan la comprensión de conceptos complejos.
La estructura del libro se basa en una serie de “tipos de cine” que Comolli identifica a lo largo de la historia.
Estos tipos no son simplemente categorías estéticas, sino que representan diferentes modos de producción y de circulación de imágenes, cada uno asociado a un tipo de tecnología y a un tipo de relación entre productor y espectador.
Por ejemplo, Comolli distingue entre el "cine de la experimentación" (relacionado con las primeras cámaras de cine y la búsqueda de nuevas formas de expresión) y el "cine de la industria" (relacionado con la producción en masa de películas para el consumo masivo). Analiza cómo estos diferentes tipos de cine se han influenciado mutuamente y cómo han contribuido a la formación de un mercado cinematográfico global.
Comolli no solo se limita a describir estos tipos de cine, sino que también analiza las condiciones sociales y políticas que los han producido.
Argumenta que el cine no es un mero reflejo de la realidad, sino que está intrínsecamente ligado a las estructuras de poder y a las ideologías dominantes.
Por ejemplo, examina cómo el cine de la Segunda Guerra Mundial fue utilizado como propaganda y cómo el cine de Hollywood contribuyó a la difusión de los valores del capitalismo.
La obra establece un paralelismo entre la evolución tecnológica del cine y el desarrollo de las sociedades industriales, subrayando cómo los cambios en la producción de imágenes están íntimamente ligados a los cambios en la economía y en la cultura.
La obra también aborda la cuestión de la autoría en el cine.
Comolli critica la idea tradicional del autor como un genio creador que inspira y dirige el proceso de producción cinematográfica.
En cambio, propone una visión más funcional, donde el autor es visto como el encargado de organizar y coordinar los diferentes elementos que intervienen en la producción de una película.
Además, analiza el papel del director de fotografía, del editor, del compositor, etc., y cómo su trabajo contribuye a la creación de un producto final.
Comolli es consciente del impacto que ha tenido el digital en la película, y se toma la molestia de explicitar el impacto en la narrativa.
Se analiza, por ejemplo, cómo el digital permite crear efectos especiales de alta calidad y cómo puede utilizarse para manipular el tiempo y el espacio.
Opinión Crítica de Cine, modo de empleo: de lo fotoquimico a lo digital (2016): "Cine, Modo de Empleo" es un libro ambicioso y a menudo exigente, pero también profundamente enriquecedor para cualquier persona interesada en comprender la historia y la teoría del cine.
La obra de Comolli es, sin duda, una inversión de tiempo y esfuerzo, pero las recompensas para el lector que se dedica a ella son enormes.
La profundidad de la investigación y la claridad del análisis hacen de este libro una herramienta indispensable para cualquier estudiante de cine, director o crítico.
Si bien la obra puede parecer densa y académica en algunos momentos, Comolli logra mantener un tono accesible y evitar la jerga innecesaria.
Su estilo es claro, conciso y persuasivo, y utiliza ejemplos concretos para ilustrar sus argumentos.
Es importante reconocer que "Cine, Modo de Empleo" no es un libro de divulgación fácil; requiere una lectura activa y reflexiva.
Sin embargo, la riqueza de la información y la perspicacia del análisis hacen que la experiencia de lectura sea muy gratificante.
No obstante, algunos podrían criticar la obra por su enfoque excesivamente técnico y su falta de atención a las cuestiones estéticas.
Comolli se centra principalmente en los aspectos técnicos y económicos del cine, y a veces parece descuidar la importancia de la forma y el estilo.
Sin embargo, esta crítica es, en cierto modo, una consecuencia de la estrategia del autor.
Comolli intenta desentrañar los mecanismos que subyacen a la producción de imágenes, y para ello, considera que es necesario comprender los aspectos técnicos y económicos del cine.
A pesar de esta limitación, "Cine, Modo de Empleo" ofrece una visión única y valiosa del cine, y es una contribución importante al debate teórico y crítico sobre el cine.
Se recomienda encarecidamente este libro a aquellos que desean profundizar en su conocimiento del cine, sin miedo a dedicarse un rato a la lectura.