Dies irae
de Cesar Perez Gellida , editorial Debolsillo (punto De Lectura)
Resumen del libro Dies irae:
Sinopsis de Dies irae:
La trama de “Dies Irae” se centra en el inspector Ramiro Sancho, un policía experimentado pero atormentado por su pasado, quien se enfrenta a un nuevo y aterrador caso de asesinatos en serie. Lo que distingue a estos crímenes no es solo la violencia extrema, sino la forma en que se cometen: las víctimas, todas ellas figuras influyentes en el ámbito literario y artístico de Valladolid, son encontradas mutiladas y con mensajes en latín grabados en sus cuerpos. Estos mensajes, enigmáticos y a menudo blasfemos, parecen ser más que simples indicadores; son una declaración, una provocación y una forma de complicidad en los actos de brutalidad. La policía, sumida en el pánico, sabe que hay algo profundamente perturbador en juego.
El Inspector Sancho, junto a su equipo, se adentra en un laberinto de pistas que lo llevan a explorar la vida y las obsesiones de las víctimas. Descubre que las víctimas compartían una extraña afición por la poesía y la música, especialmente por aquellos temas que exploran la muerte, el pecado y el destino. A medida que profundiza en sus investigaciones, Sancho se ve envuelto en un mundo de cultos secretos, sociedades literarias obsesionadas y una red de influencias oscuras que se extienden mucho más allá de los límites de la ciudad. La ambigüedad de los mensajes latinos complica aún más la situación, forzando a Sancho a recurrir a un conocimiento arcaico para desentrañar el significado oculto.
La investigación se ve agravada por la presencia de un grupo de personajes secundarios igualmente complejos y sombríos. Entre ellos, destaca Clara, una joven y brillante traductora de textos latinos que se convierte en una aliada de Sancho, aportando su conocimiento lingüístico y cultural para interpretar los mensajes enigmáticos. También encontramos a Don Eduardo, un anciano bibliotecario que guarda secretos sobre la historia de Valladolid y sobre una sociedad secreta con raíces que se remontan a la Edad Media. Cada personaje, a su vez, representa una pieza del rompecabezas, y la interacción entre ellos añade otra capa de intriga a la trama.
A medida que avanza la investigación, se revela que los asesinatos no son el fin de la historia, sino una etapa en un ritual macabro que busca devolver a la ciudad a un pasado de gloria y poder. El asesino, un personaje enigmático y obsesionado con la idea de la «Dies Irae» – el Día del Juicio Final – busca recrear una escena de la historia de Valladolid, utilizando a las víctimas como protagonistas y a los mensajes en latín como una forma de invocación. La trama se vuelve cada vez más intrincada, y Sancho se ve obligado a cuestionar sus propias creencias y a confrontar sus propios demonios interiores.
La relación entre Sancho y Clara se profundiza, convirtiéndose en un elemento central de la historia. A medida que trabajan juntos para descifrar los mensajes y para comprender la motivación del asesino, ambos personajes se ven forzados a confrontar sus propios traumas y a buscar la redención. La confianza mutua se convierte en la clave para desentrañar la verdad, pero también es un elemento vulnerable que puede ser explotado por el asesino. A través de la visión de Clara, el lector se adentra en las complejidades del latín, la filosofía y el arte, comprendiendo el poder de las palabras para influir en la mente y el alma.
A medida que la tensión aumenta, Sancho descubre que el asesino no está solo. Una sociedad secreta, «Los Figuri», está orquestando los asesinatos para lograr sus propios objetivos: el resurgimiento de una antigua facción religiosa con aspiraciones de poder. La sociedad ha estado activa durante siglos, esperando el momento adecuado para desencadenar su plan. Esta revelación complica enormemente la investigación, obligando a Sancho a tomar decisiones difíciles y a enfrentarse a enemigos poderosos y bien preparados.
Opinión Crítica de Dies Irae (versos, canciones y trocitos de carne 2) (2016):
«Dies Irae» es una obra maestra del thriller psicológico, un libro que se adentra en la oscuridad de la psique humana y que logra mantener al lector en vilo hasta el último minuto. La escritura de Cesar Perez Gellida es precisa, evocadora y tremendamente eficaz. Utiliza un lenguaje crudo y directo, pero también rico en detalles sensoriales, para crear una atmósfera opresiva y perturbadora. La descripción de Valladolid, con sus calles estrechas, sus plazas adoquinadas y sus edificios históricos, se convierte en un personaje más de la historia, un telón de fondo que intensifica la sensación de inquietud.
Lo que realmente distingue a “Dies Irae” es la complejidad de sus personajes. Ramiro Sancho no es un héroe idealizado, sino un hombre con defectos, con errores, con heridas que le han marcado. Su lucha interna, su duda, su vulnerabilidad lo hacen más creíble y más interesante. Clara, por su parte, es una figura intrigante y enigmática, que aporta un contrapunto a la fuerza y la determinación de Sancho. La dinámica entre ambos personajes, llena de tensión y de complicidad, es uno de los puntos fuertes de la novela.
La utilización del latín como elemento narrativo es brillante y original. No se trata simplemente de una herramienta para desentrañar el enigma, sino de un elemento que se integra de manera natural en la trama, aportando una dimensión cultural y filosófica que enriquece la historia. Gellida demuestra un profundo conocimiento de la historia, la literatura y la cultura, y utiliza este conocimiento para crear una obra que es tanto un thriller de suspense como un estudio sobre la condición humana. Se recomienda este libro a los amantes del noir y de la novela negra, pero también a cualquiera que busque una historia que le haga pensar y que le deje con un sabor amargo en la boca.