Doña Rosita la Soltera O el Lenguaje De las Flores
de Federico Garcia Lorca , editorial Biblioteca Nueva
Resumen del libro Doña Rosita la Soltera O el Lenguaje De las Flores:
Sinopsis de Doña Rosita la Soltera O el Lenguaje De las Flores:
La obra se sitúa en Granada, una ciudad que Lorca conoce y amaba profundamente, y que se convierte en el escenario perfecto para este drama íntimo. Doña Rosita, la protagonista, es una joven soltera que, en 1935, tiene 29 años y se encuentra inmersa en la espera, desesperada, del regreso de su prometido, un joven que se ha ido a América para trabajar en la minería. Este contexto de espera, de abandono y de silencio, es la base de toda la tragedia que se desarrolla en la obra. Doña Rosita, por aquel entonces, estaba siguiendo las costumbres de su tiempo, la espera a su prometido era la garantía de una vida feliz, un futuro con hijos y un hogar.
El teatro de Lorca, desde el primer momento, se dedica a describir la vida de Doña Rosita: sus rutinas diarias, sus conversaciones con la criada, con la vecina, con el cura; en un ejercicio de representación del “ser cotidiano”. La espera es el eje central de la obra: la espera del regreso del marido, la espera del amor, la espera del futuro. La soledad de Doña Rosita se intensifica con el paso del tiempo, se acumulan las decepciones, los años se hacen pesar. El tiempo, en Lorca, es un elemento fundamental, y aquí se presenta como un adversario implacable.
La figura de la criada, Rosa, es crucial en la trama. Rosa es la confidente de Doña Rosita, testigo de su sufrimiento y, al mismo tiempo, una voz de razón, una crítica implícita a la situación de la protagonista. La figura de Rosa, ayuda a acentuar la atmósfera de melancolía y desolación. Su diálogo con Doña Rosita, es el mejor de la obra y, a la vez, uno de los ejemplos más claros del dramatismo del autor.
El argumento de «Doña Rosita la Soltera» se desarrolla mediante una serie de encuentros y conversaciones que revelan gradualmente el dolor y la desilusión de la protagonista. Doña Rosita, desde su casa, repite como una andorrana, la historia de su prometido, sin embargo, el tiempo sigue su curso sin que el marido regrese. Cada conversación se convierte en un recordatorio amargo de su soledad y de la imposibilidad de que su vida se desarrolle según sus planes. A través de la repetición, el autor crea una atmósfera opresiva, sugiriendo un drama sin final.
La obra explora la idea del “lenguaje de las flores”, un elemento simbólico que, a través de los diálogos entre Doña Rosita y sus visitantes, se convierte en un medio para expresar emociones y sentimientos que de otra manera permanecerían sin expresión. Cada flor tiene un significado específico y se utiliza para transmitir la tristeza, la esperanza, o la desesperación. La utilización de este lenguaje simbólico, característico del teatro de Lorca, pone de manifiesto su capacidad para crear imágenes poéticas y evocadoras.
A medida que Doña Rosita envejece, la obra se centra en la reflexión sobre la vejez, la desilusión y la muerte. La protagonista, al final, ya no espera al marido, ya no espera nada. La obra llega a un punto de inercia donde el tiempo se para. Esta etapa final de la obra es la más conmovedora, ya que revela la dignidad y el coraje de Doña Rosita al afrontar la soledad y el abandono.
Opinión Crítica de Doña Rosita la Soltera O el Lenguaje De las Flores (2004)
«Doña Rosita la Soltera» es, sin duda, una obra maestra del teatro español, y la edición de la Biblioteca Nueva ofrece una presentación impecable. La historia de Doña Rosita es un ejemplo conmovedor de la pérdida del tiempo, la desilusión y la desolación. La obra no intenta ofrecer soluciones ni respuestas fáciles, sino que se limita a explorar la complejidad de la condición humana, con una honestidad brutal y una sensibilidad inigualable.
La maestría de Lorca radica en la creación de personajes complejos y realistas, y en la representación de emociones universales. Doña Rosita no es una víctima pasiva, sino una mujer con fortaleza, dignidad y un profundo sentido de la justicia. La voz de Doña Rosita, con su angustia y su desesperación, nos conmueve por su sencillez y su autenticidad. La obra nos recuerda que el amor, el matrimonio y la esperanza se desvanecen cuando la espera se vuelve eterna.
La obra se encuentra entre las más importantes de Lorca, como “Bodas de Sangre” o “Yerma”. En la trama se encuentra un trasfondo melancólico que se transmite a través del lenguaje de la obra. En términos de innovación, «Doña Rosita la Soltera» es una obra pionera, que abrió camino a otras voces y temas. se recomienda encarecidamente la lectura de esta obra, no solo por su valor literario, sino también por su capacidad para hacernos reflexionar sobre nuestra propia vida.