El Moderno Sistema Mundial: Ii. El Mercantilismo Y La Consolidaci On De La Economia Mundo-Europea, 1600-1750
, editorial Siglo Xxi
Resumen del libro El Moderno Sistema Mundial: Ii. El Mercantilismo Y La Consolidaci On De La Economia Mundo-Europea, 1600-1750:
Sinopsis de El Moderno Sistema Mundial: Ii. El Mercantilismo Y La Consolidaci On De La Economia Mundo-Europea, 1600-1750:
El volumen II de «El Moderno Sistema Mundial» se centra en el siglo XVII, un periodo fundamental para entender la consolidación del modelo capitalista global. Eichengreen argumenta que este siglo no representa un “salto cualitativo” en el desarrollo económico, sino más bien una continuidad esencial del largo siglo XVI. La obra se basa en un análisis exhaustivo de datos económicos, incluyendo el comercio de metales preciosos, la producción industrial, las tasas de interés y las políticas comerciales. Se examinan las economías de Europa, América, Asia y África, revelando la compleja red de intercambios que sustentaban el sistema.
El autor explora en profundidad el auge del mercantilismo como política económica dominante en Europa. El mercantilismo, caracterizado por la acumulación de metales preciosos, el fomento de la manufactura y la protección del comercio nacional, se consolida como la herramienta para impulsar el crecimiento económico y el poderío marítimo. Eichengreen analiza las políticas comerciales implementadas por las grandes potencias europeas Inglaterra, Francia, España y los Países Bajos y cómo estas políticas afectaron los flujos comerciales y los mercados a nivel mundial. Se observa un claro patrón: las potencias europeas buscan controlar los recursos y los mercados, especialmente en América y Asia, a través de la colonización, el comercio y la imposición de políticas comerciales favorables a sus intereses. La expansión comercial de las compañías comerciales, como la Compañía Británica de las Indias Orientales, jugó un papel crucial en esta dinámica.
El libro también detalla el impacto de las revoluciones científicas y las innovaciones tecnológicas en el desarrollo económico. El desarrollo de nuevas técnicas de producción, la mejora de los transportes (barcos de vela y, más tarde, barcos de vapor) y el crecimiento del comercio marítimo impulsaron la producción y el intercambio de bienes. Asimismo, la producción industrial en Europa, particularmente en Inglaterra, contribuyó al crecimiento económico y a la transformación de la economía mundial. Eichengreen se enfoca en la transformación de las economías coloniales, analizando el impacto de la minería en América, el cultivo de productos como el azúcar, el tabaco y el algodón, y el desarrollo de actividades comerciales locales. La construcción de infraestructuras, como puertos y carreteras, facilitó el comercio y la comunicación, y contribuyó al desarrollo económico de las colonias. El autor destaca la importancia de las tasas de interés como indicadores del desarrollo económico y la movilidad de los capitales. El aumento del crédito y la disponibilidad de fondos permitieron a las empresas invertir en nuevos proyectos y a los individuos emprender negocios.
El segundo volumen de «El Moderno Sistema Mundial» se centra en la construcción del capitalismo global durante el siglo XVII, enfatizando la interconexión entre Europa y sus colonias. Eichengreen argumenta que este período representa un desarrollo continuo del modelo capitalista global, sin un “salto cualitativo”, lo que significa que las tendencias económicas y políticas observadas en el siglo XVI se mantuvieron, aunque evolucionaron. El libro se presenta como un trabajo de “reconstrucción histórica”, con el objetivo de mostrar cómo Europa y sus colonias formaron un sistema económico interdependiente, en el que la riqueza de una región dependía de la riqueza de la otra. La obra no solo ofrece un análisis de los datos económicos, sino también un intento de comprender la lógica subyacente de esta interdependencia.
Eichengreen analiza el impacto de la ruptura de las rutas comerciales a las Indias Orientales, causada por el dominio naval británico. La prohibición del comercio con los puertos holandeses y la imposición de un monopolio comercial, permitió a Gran Bretaña controlar el flujo de especias, telas y otros productos de lujo, desplazando a los antiguos líderes comerciales como los Países Bajos y Portugal. Esta nueva posición comercial, combinada con el control de la ruta de las especias, permitió a Gran Bretaña acumular grandes cantidades de oro y plata, que utilizaría para financiar la expansión comercial y colonial. La obra también examina el papel de las políticas comerciales implementadas por las diferentes potencias europeas. Se observa una clara tensión entre el fomento del comercio nacional y la apertura al comercio internacional. Las potencias europeas intentaban establecer barreras al comercio de sus competidores, a través de aranceles, monopolios y restricciones al comercio.
El libro proporciona un análisis detallado de la acumulación de capital en Europa y en sus colonias. El oro y la plata que llegaron a Europa desde las Américas, Asia y África, se invirtieron en la industria manufacturera, el comercio y la construcción de infraestructuras. También se utilizó para financiar la exploración y la colonización de nuevas tierras. Eichengreen analiza el desarrollo de las economías coloniales, destacando la importancia de la minería, la agricultura y el comercio. La minería de plata en Potosí y Zacatecas, por ejemplo, fue crucial para el desarrollo económico de la región y para el financiamiento del comercio europeo. Asimismo, el cultivo de productos como el azúcar, el tabaco y el algodón, contribuyó a la acumulación de capital y al desarrollo de mercados internacionales. La obra también analiza el desarrollo de las sociedades mercantiles, como la Compañía Británica de las Indias Orientales, que jugaron un papel clave en el comercio y la colonización.
Opinión Crítica de El Moderno Sistema Mundial: Ii. El Mercantilismo Y La Consolidaci On De La Economia Mundo-Europea, 1600-1750
“El Moderno Sistema Mundial” de Barry Eichengreen, en su volumen II, es una obra monumental y, en su mayoría, altamente valiosa. La escala de la investigación, la profundidad del análisis y la riqueza de los datos son impresionantes y han contribuido significativamente al debate sobre la historia económica mundial. Sin embargo, el libro no está exento de críticas, especialmente en lo que respecta a su enfoque y a algunas de sus conclusiones. Eichengreen construye un argumento convincente sobre la interconexión del sistema capitalista mundial, pero su visión puede resultar un tanto determinista, minimizando el papel de los factores locales y las diferencias regionales.
La obra se basa en una metodología predominantemente cuantitativa, lo que, aunque permite un análisis riguroso de los datos económicos, puede llevar a una visión reduccionista de la historia. Es fácil que se pase por alto la importancia de los factores sociales, políticos y culturales que también influyeron en el desarrollo económico. Por ejemplo, el libro se centra casi exclusivamente en los datos económicos, sin prestar suficiente atención a las causas del colonialismo, las motivaciones de los colonizadores o las consecuencias sociales y culturales de la colonización. Además, la obra se centra en la experiencia de Europa, dejando relativamente en la sombra las perspectivas de las sociedades colonizadas, como las de América, Asia y África. Si bien Eichengreen reconoce la importancia del comercio y la acumulación de capital, la obra podría beneficiarse de una mayor reflexión sobre las desigualdades de poder y riqueza que caracterizaron al sistema mundial.
Si bien el libro es un trabajo de referencia esencial para cualquiera que estudie la historia económica mundial, sería valioso que Eichengreen abriera más espacio para la discusión sobre los límites del modelo de “planeta capitalista”. Si bien la interconexión entre Europa y sus colonias era innegable, es importante reconocer que estas regiones no eran simplemente “mercados” para la producción de capital europeo. Las sociedades colonizadas también tenían sus propias economías, culturas y estructuras sociales, que fueron transformadas por el contacto con Europa, pero que también tuvieron un impacto en el comercio y la economía europea. Finalmente, la obra podría haber beneficiado de una mayor atención a la difusión de las ideas y las tecnologías. Eichengreen analiza el desarrollo de las ideas mercantilistas y del capitalismo comercial, pero no explora suficientemente el papel de la difusión de ideas y tecnologías entre Europa y sus colonias. Para futuras ediciones, sería deseable que el autor incluyera más fuentes primarias y evidencias de primera mano, incluyendo relatos de viajeros, diarios de comerciantes y documentos oficiales, para ilustrar mejor las experiencias de las personas que vivieron en el sistema capitalista mundial.