El negro y la gata

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Resumen del libro El negro y la gata:

Sinopsis de El negro y la gata:

La historia se centra en Javier Borrallo, conocido como «El Negro», un expresidiario y vendedor de poca monta. Su pasado turbio, marcado por la cárcel y un estilo de vida sencillo, lo convierte en un hombre rodeado de sombras. La novela comienza con su arresto y acusación de un asesinato brutal, un crimen que desafía la lógica y parece emanar de las profundidades de su personalidad. La prisión de Basauri se convierte en el punto de partida de un viaje desesperado por la verdad, un viaje que será acompañado por el Padre Azurmendi, su antiguo amigo y confidente.

El Padre Azurmendi, un sacerdote atormentado por su propia crisis de fe y profundamente enamorado de Ane, se ve impulsado a defender la inocencia de Javier, a pesar de las pruebas en su contra. Su decisión le lleva a adentrarse en una investigación que lo transporta a un laberinto de secretos, mentiras y manipulaciones. Este viaje, que se percibe como una búsqueda espiritual, lo confronta con sus propios demonios internos y le obliga a cuestionar las verdades establecidas. La novela explora la dualidad del ser humano, mostrando que la bondad y el mal pueden coexistir en un mismo individuo.

La investigación se complica aún más con la aparición de Kundera, un personaje peculiar y enigmático, que aporta una perspectiva filosófica y literaria a la trama. A su lado, el subcomisario de laertzaintzaBarrutia, aporta un componente policial, pero la investigación se torna cada vez más impredecible, desdibujando la línea entre la razón y la intuición. La búsqueda de la verdad se convierte en un juego de espejos, donde cada personaje se ve afectado por las acciones y las percepciones de los demás.

Finalmente, la investigación los lleva a Perú, donde conocen a la «Gata», una figura singular y enigmática, una «dama del mal» adepta al sexo y al vudú. La Gata, un personaje que encarna la lujuria, el poder y el misterio, es crucial para desentrañar el verdadero significado del crimen. A través de ella, Arriola explora la relación entre el hombre y la mujer, el poder del instinto y la influencia de las creencias y supersticiones. La resolución del misterio no es un simple acto de deducción, sino el resultado de una profunda meditación sobre la naturaleza de la presencia y el peso de las decisiones.

La trama, construida como un intrincado entramado de secretos, se desenvuelve lentamente, revelando detalles gradualmente y manteniendo al lector en vilo. La investigación del asesinato de un hombre en Sopelana no es simplemente un caso policial; se convierte en un viaje introspectivo para el Padre Azurmendi y Kundera, adentrándolos en la psique de los personajes involucrados y en las profundidades de la tradición vasca. Arriola utiliza el vudú, la magia yace y el simbolismo religioso para ambigüar la línea entre lo real y lo sobrenatural, creando una atmósfera de suspense y misterio que exalta la imaginación.

A medida que la investigación avanza, se revela que el pasado de Javier Borrallo, «El Negro», está intrínsecamente ligado al crimen. La novela profundiza en su historia, exponiendo los secretos familiares, los errores del pasado y la corrupción que ha influido en su vida. La “Gata”, con su peculiar figura y sus conocimientos ancestrales, es la clave para desentrañar la verdad, ya que sucia o no, sirve para desvelar las motivaciones ocultas de los personajes y la influencia de fuerzas oscuras. Su presencia en Perú, a caballo entre lo mágico y lo real, se convierte en un elemento crucial para la resolución de la trama.

El Padre Azurmendi, a través de su labor de mediación y su búsqueda de la verdad, se enfrenta a una profunda crisis de fe. La complicidad del crimen y la complejidad de la historia le obligan a cuestionar sus propias creencias y a confrontar sus propias limitaciones. La relación entre el Padre Azurmendi y Ane, presente a lo largo de la novela, se convierte en un hilo conductor, un símbolo de esperanza y redención en medio de la oscuridad. Su amor, a pesar de sus complicaciones, se convierte en la fuerza que impulsa al Padre a continuar su búsqueda.

Finalmente, la resolución del misterio no es un acto de justicia, sino un acto de comprensión. Arriola no ofrece una explicación sencilla, sino que invita al lector a reflexionar sobre el peso y la levedad de la presencia, sobre la naturaleza de la memoria y sobre la capacidad del hombre para redimirse. La novela termina con una nota de ambigüedad, dejando al lector con la sensación de que la verdad es, inalcanzable. El viaje de Javier Borrallo no es solo un viaje físico, sino también un viaje interior, una búsqueda de identidad y de significado en la vida.

Opinión Crítica de El negro y la gata (2016): Un Retrato Sombrio y Reflexivo

«El negro y la gata» es una novela ambiciosa y compleja, que exige al lector una lectura activa y reflexiva. Anton Arriola ha logrado crear un universo literario rico en simbolismo y matices, donde la frontera entre la realidad y la ficción se difumina. La novela no es un thriller convencional, sino un estudio psicológico sobre la naturaleza humana, la fe y la redención, que invita al lector a cuestionar sus propias creencias y a reflexionar sobre las consecuencias de sus acciones.

La fuerza de la novela reside en la profundidad de sus personajes, especialmente en la ambigüedad de Javier Borrallo, «El Negro». Arriola nos presenta un hombre atormentado por su pasado, un hombre que se debate entre el bien y el mal, entre la esperanza y la desesperación. La figura de la Gata, como símbolo del instinto y de la lujuria, contrasta con la figura del Padre Azurmendi, que representa la razón y la fe. A través de estos personajes, Arriola explora la dualidad de la naturaleza humana, mostrando que la bondad y el mal pueden coexistir en un mismo individuo.

La novela también destaca por su ambientación en el País Vasco, que no es simplemente un escenario, sino un personaje en sí mismo. Arriola utiliza la cultura y las tradiciones vascas para crear una atmósfera opresiva y misteriosa, que intensifica la sensación de suspense y de incertidumbre. La inclusión del vudú y de las creencias ancestrales añade un elemento de fantasía y de misterio a la trama, convirtiéndola en una reflexión sobre la influencia de las creencias en la vida de las personas.

«El negro y la gata» es una lectura recomendada para aquellos que buscan una novela compleja, ambigua y reflexiva, que los haga pensar y cuestionar sus propias ideas. Es una obra que te dejará con un sabor amargo en el paladar, pero que también te hará apreciar la belleza y la fuerza de la literatura. Arriola consigue un equilibrio perfecto entre el suspense, el misterio y la reflexión filosófica, creando una experiencia de lectura inolvidable. Recomendado para lectores que disfruten de las novelas psicológicas con un componente de misterio y de fantasía, y que valoren la profundidad y la ambigüedad de las narraciones.