El paraiso en la otra esquina
de Mario Vargas Llosa , editorial Debolsillo
Resumen del libro El paraiso en la otra esquina:
Sinopsis de El paraiso en la otra esquina:
La novela se desarrolla principalmente en dos líneas temporales. En la primera, que se sitúa en París a finales del siglo XIX, conocemos a Vegetación Tristán, una mujer de gran fortaleza y convicción, dedicada a la defensa de los derechos de la mujer y de los trabajadores. Vegetación es una figura carismática y controvertida, involucrada en movimientos obreros y luchando contra las injusticias sociales. Su vida está marcada por el sacrificio y la dedicación, y su principal objetivo es lograr un mundo más justo e igualitario, donde el poder no esté concentrado en manos de unos pocos. Ella representa, en esencia, el ideal de la utopía social, una sociedad basada en la cooperación, la solidaridad y la igualdad. Su visión del mundo, aunque a veces confrontativa, está impregnada de una profunda humanidad y empatía.
Paralelamente, en la segunda línea temporal, acompanhamos el viaje de Paul Gauguin, el famoso pintor, a Tahití. Gauguin, harto de la burgesía parisina y de la artificialidad de la sociedad, decide abandonar su vida profesional y personal para dedicarse por completo a su pasión por la pintura. Busca en la naturaleza y en las culturas primitivas la fuente de inspiración para sus obras. Su viaje a Tahití es una búsqueda personal, un intento de escapar de la corrupción y la decadencia del mundo occidental y de encontrar un paraíso donde pueda expresar su creatividad sin restricciones. Su relación con las mujeres tahitianas, desprovista de la dinámica de poder que prevalece en la sociedad occidental, es un elemento central en su proyecto utópico.
La novela también explora la concepción del sexo de cada personaje. Vegetación, influenciada por su compromiso social, ve en el sexo, principalmente, como un instrumento de dominio masculino y control social. En contraste, Gauguin considera al sexo como una fuerza esencial para su inventiva, un elemento vital para su proceso creativo. Para él, la conexión íntima y la pasión son fuentes de inspiración y de renovación. Esta diferencia de perspectivas, condenada desde el inicio a ser incompatibles, es un motor importante de la trama.
La narrativa se desarrolla a través del uso de la narración en segundo tiempo, donde un narrador, un «yo» del futuro, relata las memorias de un «tú» del pasado, Paul Gauguin. Esta técnica permite a Vargas Llosa construir una historia compleja y ambigua, donde la verdad se diluye en la subjetividad y la memoria. A través de las reflexiones del narrador, el lector se enfrenta a la dificultad de juzgar las acciones de Gauguin, sabiendo que su figura está teñida de idealismo y, al mismo tiempo, de ciertas limitaciones y contradicciones. La novela no ofrece una respuesta fácil sobre si Gauguin fue un visionario o un simple idealista.
La novela se concentra en los momentos clave de la vida de Gauguin, desde su llegada a Tahití hasta su muerte, en 1898. A través de estos momentos, Vargas Llosa describe la transformación del artista, su adaptación a la nueva cultura, sus relaciones con las mujeres tahitianas, y su lucha constante por mantener su ideal de una vida simple y auténtica. La relación de Gauguin con la joven Teha’amana, una joven tahitiana, es particularmente reveladora. Es una relación basada en el respeto y la admiración mutua, y que contrasta con las relaciones superficiales y utilitarias que Gauguin tuvo en París. Sin embargo, la relación, aunque aparentemente libre y equitativa, también está marcada por la brecha cultural y la diferencia de clases, y por la imposibilidad de una verdadera comunicación.
El libro explora también la idea de la utopía como proyecto personal. La búsqueda de Gauguin del paraíso no es una búsqueda colectiva, sino una búsqueda individual. Su utopía no es una sociedad ideal, sino una vida ideal, una vida basada en la belleza, la armonía y la libertad. Al final, la novela plantea la pregunta de si un proyecto utópico individual, desconectado de la realidad social, puede ser válido. La figura de Vegetación, aunque nunca aparece explícitamente en la novela, representa el intento de una utopía social, una lucha por la justicia y la igualdad, que se encuentra en constante conflicto con el proyecto individual de Gauguin.
Opinión Crítica de El Paraíso en la Otra Esquina (2015)
“El Paraíso en la otra esquina” es una novela ambiciosa y reflexiva, que requiere del lector un cierto nivel de compromiso y paciencia. Vargas Llosa, como siempre, presenta una compleja y multidimensional historia, que está llena de ideas y preguntas que invitan a la reflexión. La novela no es fácil de leer, y no ofrece respuestas fáciles, pero es una lectura muy enriquecedora. La estructura narrativa en segunda persona, si bien puede resultar inicialmente desorientadora, ayuda a crear una atmósfera de incertidumbre y ambigüedad, que refleja la naturaleza de la memoria y del conocimiento.
La novela destaca por su profunda exploración de la naturaleza humana, sus aspiraciones, sus contradicciones y sus fallas. Vargas Llosa nos muestra que el idealismo, aunque necesario para impulsar el cambio, puede ser también una fuente de desilusión y autoengaño. La figura de Gauguin, con su pasión por la pintura y su desprecio por la sociedad burguesa, es una figura fascinante y contradictoria. Es un héroe romántico en el sentido más estricto de la palabra, pero también un hombre con sus errores y sus limitaciones. La novela es una celebración de la creatividad y de la búsqueda de la belleza, pero también una advertencia sobre los peligros del idealismo exacerbado.
Recomendaciones: «El Paraíso en la otra esquina» es una lectura recomendable para aquellos que disfrutan de la literatura profunda y reflexiva, y para aquellos que están interesados en la historia del arte, de la pintura y de la exploración de las utopías. Si bien la novela puede ser desafiante, es una lectura que puede conmover, inspirar y despertar la mente. Es un libro que se quiere releer, y que ofrece nuevas interpretaciones con cada lectura.
esta novela es una obra maestra del autor y, con el paso del tiempo, el libro se ha consolidado como una de las obras maestras del escritor.