El sillon del diablo

Resumen del libro El sillon del diablo:
Sinopsis de El sillon del diablo:
La historia se despliega en Valladolid, en el año mil quinientos cincuenta, donde un espanntoso delito altera la fría tranquilidad de sus noches. Andrés de Proaza, un joven estudiante de medicina y, al mismo tiempo, el hijo de un rico comerciante, es detenido por ser acusado de torturar a un niño de diez años. La brutalidad de este acto, que se asemeja a perpetuarse a través del tiempo, no se limita a la época de la detención. Años más tarde, en el siglo XXI, un nuevo Valladolid se encuentra lidiando con el desvarío de un asesino, obsesionado con replicar los crímenes del siglo XVI. Este nuevo asesino, conocido solo como «Proaza», parece estar vinculado de alguna manera al original, buscando una oscura resonancia histórica en sus actos.
El inspector Navarro, un hombre con un pasado turbulento y una gran capacidad de observación, se encarga de investigar este caso. Navarro se adentra en un laberinto de pistas, con la ayuda de un grupo de expertos, para descubrir la verdad detrás de los asesinatos. La investigación lo lleva a un profundo estudio de la figura de Andrés de Proaza, con el objetivo de comprender los motivos que pudieron haberlo llevado a cometer semejante barbarie. Sin embargo, la investigación se complica aún más cuando se descubre un sillón – el “sillón del diablo” – que parece ser un elemento clave en la historia de ambos asesinos, un objeto que parece alimentar la violencia y la obsesión. Navarro debe, por lo tanto, seguir los pasos de un sicópata del siglo XVI para poder detener esta nueva amenaza.
El tiempo se convierte en una pieza fundamental del argumento. La novela explora la idea de que los actos de violencia pueden ser imitado por personas de diferentes épocas, y que ciertos lugares, como Valladolid, pueden convertirse en focos de la oscuridad. La ambientación histórica, cuidadosamente reconstruida, no es simplemente un adorno; es un elemento esencial para comprender las motivaciones de los asesinos y el impacto de sus crímenes. Además, el autor utiliza el pasado como un espejo, mostrando cómo los problemas de la sociedad, como la desigualdad y la corrupción, pueden ser factores que contribuyen a la aparición de la violencia.
El inspector Navarro se centra en analizar el perfil psicológico de Andrés de Proaza, intentando identificar las causas que pudieron haberlo impulsado a cometer los crímenes. A través de entrevistas con testigos y análisis de los registros policiales, Navarro descubre que Proaza era un hombre inteligente y culto, con un gran interés por la alquimia y la magia. También se revela que Proaza tenía una relación compleja con su padre, que era un hombre ambicioso y despiadado, y que la relación entre ambos estaba marcada por la rivalidad y el resentimiento.
La investigación se centra en la figura del “sillón del diablo”, un objeto que parece ser un catalizador de la violencia. El sillón está hecho de madera oscura y es adornado con imágenes grotescas y símbolos religiosos. Según algunos expertos, el sillón fue utilizado por Proaza para llevar a cabo sus torturas, mientras que otros creen que el sillón tiene propiedades mágicas y que fue utilizado por un antiguo brujo para realizar rituales oscuros. Navarro, con la ayuda de la experta en historia del arte, Elena Vargas, descubre que el sillón ha estado presente en diversos eventos históricos, desde la época medieval hasta el siglo XXI, y que ha sido utilizado por diferentes personajes que han compartido las mismas obsesiones y tendencias violentas.
A medida que la investigación avanza, se revelan nuevos detalles sobre la vida de Proaza y el asesinato del niño. Se descubre que Proaza había sido testigo de un evento traumático en su infancia, que había afectado profundamente su vida y su mente. Además, se revela que Proaza había estado participando en una sociedad secreta, dedicada al estudio de la magia y la alquimia. La sociedad secreta estaba compuesta por hombres de diferentes épocas, que compartían las mismas obsesiones y tendencias violentas. Navarro, con la ayuda de Elena Vargas, descubre que la sociedad secreta había estado utilizando el “sillón del diablo” para realizar rituales oscuros, y que el sillón había sido utilizado para controlar la mente de sus miembros. La investigación culmina con la detención de “Proaza XXI”, un hombre que ha estado siguiendo los pasos del original, obsesionado con la idea de perpetuar los crímenes de Proaza.
Opinión Crítica de El Sillón del Diablo (2016)
«El Sillón del Diablo» es una novela ambiciosa y bien ejecutada, que combina elementos de thriller, novela histórica y novela psicológica. La obra de Víctor Mdel Pozo es un ejercicio de imaginación y una reflexión sobre la naturaleza del mal y la fragilidad de la moralidad. La ambientación de la historia, que se desarrolla en Valladolid, es cuidada y detallada, y permite al lector sumergirse en la atmósfera de la época. La novela está escrita con un estilo elegante y preciso, que combina la descripciones detalladas con diálogos ágiles y el ritmo frenético de una investigación policial.
La novela destaca por la complejidad de sus personajes. Andrés de Proaza y “Proaza XXI” son dos figuras oscuras y fascinantes, que se mueven en un espacio entre la locura y la razón. El inspector Navarro es un personaje realista y con profundidad, que se enfrenta a dilemas morales y a contradicciones internas. La novela también presenta a otros personajes secundarios que son tan interesantes y complejos como los protagonistas. La novela de Mdel Pozo no es una lectura fácil; es una obra que exige al lector prestar atención y que invita a la reflexión.
Sin embargo, el libro no está exento de algunos problemas. Algunos lectores podrían encontrar la trama demasiado compleja y confusa en ciertos momentos. Además, la novela incluye algunos elementos de ficción histórica que pueden resultar difíciles de creer. No obstante, estas pequeñas imperfecciones no disminuyen el valor de la obra, que es una lectura recomendable para los amantes del género noir y el thriller psicológico. La novela destaca, sobre todo, por su capacidad para generar suspense y preguntas en el lector. Es una obra que obliga a pensar sobre la naturaleza del mal, la corrupción y la influencia del pasado en el presente. Se recomienda la lectura a aquellos que disfruten de tramas intrincadas y personajes complejos.