Europa y los tratados de reparto de la monarquia de espaÑa, 1668-1700
, editorial Biblioteca Nueva
Resumen del libro Europa y los tratados de reparto de la monarquia de espaÑa, 1668-1700:
Sinopsis de Europa y los tratados de reparto de la monarquia de espaÑa, 1668-1700:
El libro se centra en el período comprendido entre 1668 y 1700, durante el cual la decadencia del Imperio Español se convirtió en una oportunidad para que las potencias europeas, especialmente Francia, Inglaterra y los Países Bajos, reafirmaran su posición en el escenario internacional. La obra destaca que, a partir de 1668, la crisis sucesoria, resultante de la muerte de Carlos II, desencadenó una inseguridad generalizada sobre el futuro de la monarquía española, alimentando temores de una “Monarquía Universal” que amenazaba con desestabilizar el equilibrio de poder en Europa. Esta inseguridad, combinada con las ambiciones de las potencias europeas, dio lugar a una intervención que trasciende la simple búsqueda de la paz.
Ribot argumenta que las potencias europeas, lejos de simplemente buscar un acuerdo para poner fin a la guerra de Sucesión, vieron en la desintegración del imperio español una oportunidad para realinear el mapa político europeo a su favor. La «resurrección de la amenaza de la Monarquía Universal» se convirtió en el leitmotiv de las negociaciones. Esta amenaza, además de ser una cuestión de seguridad, se percibía también como un desafío a la orden establecida, y por lo tanto, a las ambiciones de las potencias que deseaban ampliar su influencia. Por lo tanto, la intervención europea en la soberanía hispana se basa en un argumento de «seguridad», donde la protección de los intereses de las potencias europeas prevalecía sobre el derecho de los pueblos a autodeterminarse.
La obra analiza en detalle las diferentes estrategias empleadas por las potencias europeas, mostrando cómo, bajo la apariencia de buscar la paz, estaban orquestando un reparto de los dominios españoles. El tratado de Utrecht, que finalmente selló las negociaciones, es visto por Ribot no como un acuerdo de paz, sino como el resultado de una compleja operación de reconfiguración del poder, donde cada potencia buscaba maximizar sus beneficios. El libro examina minuciosamente las cláusulas del tratado y las intenciones que las motivaron, desvelando la complejidad de las negociaciones y el papel crucial que jugaron los intermediarios y los diplomáticos.
Ribot analiza cómo el uso de la «omisión del derecho» (la ignorancia de las leyes y tratados internacionales) fue una herramienta clave en la estrategia de las potencias europeas. Al argumentar que la crisis sucesoria justificaba la intervención en los asuntos de España, las potencias europeas podían operar con una gran libertad, ignorando las normas y principios que rigen las relaciones internacionales. Este recurso, combinado con la presión diplomática y las amenazas de guerra, permitió a las potencias europeas lograr sus objetivos, sin tener que justificar sus acciones en base a criterios objetivos.
La obra se centra en la importancia de Utrecht como un punto de inflexión en la historia de España y Europa. Aunque el tratado logró poner fin a la guerra de Sucesión, estableció un nuevo orden en el que España perdió gran parte de sus dominios, incluyendo territorios en Italia, los Países Bajos y territorios en Europa Central. Estas concesiones, lejos de ser un acto de caridad, fueron el resultado de un cálculo político y estratégico, donde las potencias europeas buscaban asegurar su propia seguridad y ampliar su influencia. El libro ilustra con detalle las concesiones hechas por España y las razones que las motivaron, mostrando cómo el rey Felipe V, obligado por las circunstancias, aceptó el «daño inevitable» para asegurar la supervivencia del trono español.
La investigación de Ribot también revela el papel crucial de los intermediarios y los diplomáticos en el proceso de negociación. Figuras como el duque de Buckingham, por ejemplo, jugaron un papel fundamental en la mediación entre las potencias europeas y el gobierno español, utilizando su influencia y su habilidad diplomática para lograr sus objetivos. El libro examina las relaciones entre estos intermediarios y las figuras clave del gobierno español, mostrando cómo la negociación se convirtió en un juego de intrigas y de poder.
Opinión Crítica de Europa y los tratados de reparto de la monarquia de España, 1668-1700 (2016): Una Perspectiva Necesaria
La obra de Ribot es un estudio exhaustivo y fundamental para comprender la historia de la guerra de Sucesión Española y los tratados que la cerraron. La mayor fortaleza del libro reside en su capacidad para desmantelar la narrativa tradicional que ve estos tratados como meros instrumentos de paz, revelando la profunda injerencia que, impulsada por una compleja amalgama de factores, tuvo lugar en la definición del destino de España. Ribot ofrece una perspectiva necesaria, que nos obliga a cuestionar los motivos de los actores involucrados y a comprender la complejidad de las relaciones internacionales en el siglo XVII.
Sin embargo, es importante señalar que la obra se centra principalmente en la perspectiva de las potencias europeas. Si bien Ribot ofrece un análisis detallado de sus estrategias y motivaciones, podría beneficiarse de una mayor atención a la experiencia y la visión de los españoles. La perspectiva española, silenciada en gran medida por la historiografía tradicional, es esencial para comprender plenamente las consecuencias del reparto del imperio español. A pesar de esto, la obra de Ribot es un punto de partida excelente para una comprensión más completa de este período histórico.
En cuanto a recomendaciones, se podría enriquecer la obra con un análisis más profundo del papel de las ideas políticas y filosóficas que influyeron en las decisiones de las potencias europeas. La Ilustración, que comenzaba a tomar forma en este período, juega un papel importante en la justificación de la intervención europea en España. Además, una mayor atención a las consecuencias a largo plazo del reparto del imperio español, tanto para España como para Europa, permitiría a la obra consolidarse como un estudio aún más completo y relevante.