Hackear La Ciencia Social
, editorial Uoc (universitat Oberta De Catalunya)
Resumen del libro Hackear La Ciencia Social:
Sinopsis de Hackear La Ciencia Social:
El corazón del libro reside en la metáfora del «pirata informático» aplicada al ámbito de la ciencia social. Morales I Gras argumenta que lo que la ciencia popular necesita hoy en día es precisamente este tipo de agente, alguien capaz de «versionar y subvertir» la temática u objeto de estudio. En esencia, el autor sugiere que la ciencia popular necesita individuos que no se conformen con la mera descripción de la realidad social, sino que la cuestionen activamente, la manipulen y la transformen. Este “pirata informático” no opera con fines de destrucción, sino con un objetivo claro: exponer las fallas y contradicciones de las estructuras de poder, desvelar las ideologías subyacentes y proponer nuevas formas de entender y abordar los problemas sociales.
El libro se centra en la transformación de los instrumentos de registro de los datos sociales, como encuestas, entrevistas y grupos focales. Morales I Gras critica la forma en que estos instrumentos, a menudo diseñados por expertos externos, pueden introducir sesgos y distorsiones en la información recogida. Argumenta que estos instrumentos, en lugar de ser herramientas de conocimiento objetivo, pueden servir para reforzar las propias estructuras de poder y para naturalizar las desigualdades sociales. Por tanto, el «hackeo» implica la reconfiguración de estos instrumentos, no necesariamente para abandonarlos por completo, sino para adaptarlos a las necesidades y realidades concretas de las comunidades que se están estudiando. Esto incluye la creación de nuevos métodos de recogida de datos que sean más participativos, transparentes y accesibles a todos los miembros de la comunidad.
Además, el autor explora la importancia de la autonomía y la soberanía tecnológica. Argumenta que la ciencia popular no debe ser dependiente de las tecnologías impuestas por las grandes corporaciones, sino que debe explorar y desarrollar sus propias herramientas, considerando que las tecnologías son solo instrumentos, y su uso debe estar guiado por principios éticos y sociales. Esto implica un enfoque crítico hacia la forma en que las tecnologías impactan en nuestras vidas, y una lucha por la posibilidad de controlar su desarrollo y aplicación. el libro nos impulsa a pensar en la ciencia popular como un acto de resistencia y transformación, basado en la colaboración, la experimentación y la búsqueda continua de nuevas formas de conocer y abordar los problemas sociales.
El libro identifica una crisis en la ciencia popular que se manifiesta en una serie de problemas: la falta de conexión con las realidades locales, la dependencia de métodos y teorías impuestas desde el exterior, la desconexión de los resultados de la investigación con las acciones de transformación social, y la instrumentalización de los datos para fines que no son necesariamente beneficiosos para la sociedad. Morales I Gras argumenta que estos problemas se deben, en gran medida, a una visión reduccionista de la ciencia popular, que la considera simplemente como una aplicación de métodos científicos, sin tener en cuenta su dimensión social, política y ética.
El autor describe una situación en la que la inferencia científica popular se ha visto afectada por la transformación drástica de las condiciones de construcción de la ciencia popular, y por las grandes transformaciones en los instrumentos de registro de los datos sociales. Este cambio ha generado un «hackeo» de la ciencia popular, en el sentido de que, en lugar de desafiar las estructuras de poder, la ciencia popular se ha convertido en una herramienta para reforzarlas. El libro nos invita a revertir esta tendencia, y a buscar nuevas formas de practicar la ciencia popular que sean más autónomas, participativas y socialmente relevantes.
Morales I Gras se centra en la necesidad de una conciencia crítica sobre los procesos de producción de conocimiento, y sobre la forma en que estos procesos están influenciados por poderes y intereses económicos. El autor nos anima a cuestionar las suposiciones subyacentes a las teorías y métodos científicos, y a considerar las implicaciones éticas de nuestra investigación. Además, el libro nos muestra cómo la ciencia popular puede ser una herramienta para la participación cívica y el empoderamiento de las comunidades. En otras palabras, nos anima a utilizar la ciencia para mejorar nuestras vidas y las de nuestros vecinos.
«Hackear La Ciencia Social» es un libro con un mensaje importante: la ciencia popular no puede ser un simple ejercicio académico, sino que debe ser una herramienta para la transformación social. El autor nos ofrece un modelo alternativo, basado en la autonomía, la participación y la crítica, que nos invita a replantearnos nuestra relación con el conocimiento. Aunque el libro presenta algunas limitaciones, su impacto es indiscutible, y su mensaje es urgente y relevante para el presente y el futuro de la ciencia popular. El libro nos anima a convertirnos en «piratas informáticos» de la ciencia social, en el sentido más amplio de la palabra, es decir, como agentes activistas que se esfuerzan por construir un mundo más justo, equitativo y sostenible.