La Bajamar

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Portada de La Bajamar

Resumen del libro La Bajamar:

Sinopsis de La Bajamar:

«La Bajamar» se inicia con la llegada de Belén Gopegui a la casa familiar en el norte del País Vasco, una vivienda en ruinas a orillas de la ría. Su objetivo es registrar la última memoria de su abuela Ruth, una mujer enigmática y solitaria que vivió durante la Guerra Civil y la posguerra. Belén, una mujer marcada por traumas y dificultades personales, busca en el relato de Ruth una forma de comprender su propio pasado y, quizás, encontrar un camino para sanar las heridas del pasado. Sin embargo, el encuentro con la abuela no es fácil; Ruth es una figura esquiva, desconfiada y reacia a hablar de los eventos que marcaron su vida.

La trama se desarrolla a través de la intercalación de escenas del presente, donde Belén lucha con sus propios demonios y se enfrenta a la desconfianza de la abuela, con escenas del pasado, narradas a través de los recuerdos de Ruth. A medida que se desentrañan los secretos de la infancia de Ruth –el asesinato de su marido, un republicano, durante la guerra, las exilios, la vida en un desierto de desarraigo–, se revela la complejidad de la situación política y social de la época. La novela nos transporta a un País Vasco convulso, marcado por la violencia, la represión y la desconfianza, donde la vida cotidiana se ve alterada por la guerra y la miedo.

La historia se amplía al incorporar a Adriana, la hija de Ruth y también nieta de Belén. Adriana, una mujer con un pasado marcado por la desaparición de su padre, vive en la misma casa, aislada y desconfiada del mundo. Su relación con Belén es tensa y confusa, caracterizada por la desconfianza y la necesidad de resolver los misterios que encierra el pasado familiar. A través de la narración de Adriana, la novela explora la consecuencias del desarraigo, la pérdida de identidad y la dificultad de integrarse en una sociedad que ha perdido la confianza en los instituciones. La historia se convierte en un recorrido a través del tiempo, desde la Guerra Civil hasta la década de los ochentas, mostrando cómo la violencia política y la desconfianza han marcado las vidas de las mujeres de la familia.

Finalmente, se introduce el personaje de Ruth, la matriarca, una figura solitaria y desamparada que ha llevado el peso de los secretos familiares durante décadas. Su narración, fragmentada y a menudo densa, revela la verdadera naturaleza de los eventos que marcaron su vida y el ciclo de trauma que ha caracterizado a su familia. A través de Ruth, la novela aborda la importancia de reconocer el pasado y de romper el ciclo de silencio y trauma.

La novela explora la interconexión entre tres generaciones de mujeres, Belén, Adriana y Ruth, a través de la lente del trauma familiar y la transmisión de misterios y secretos. La trama se centra en el intento de Belén de registrar la última memoria de su abuela Ruth durante la Guerra Civil, un esfuerzo que desencadena una serie de revelaciones sobre el pasado familiar y sobre la complejidad de la memoria y el trauma. El escenario de la novela, una vivienda en ruinas a orillas de la ría en el norte de España, es un símbolo del desarraigo y de la pérdida de identidad que caracterizan la vida de las protagonistas.

La historia se desarrolla en paralelo a las vidas de Belén y Adriana, ambas mujeres que luchan con sus propios demonios y que se ven afectadas por los secretos del pasado. Belén, una profesora de literatura que ha llevado una vida marginada, se siente atrayada por el misterio de Ruth y por la posibilidad de encontrar un nuevo punto de partida en su vida. Adriana, por su parte, es una mujer que ha llevado años luchando contra la desaparición de su padre, un soldado republicano que desapareció durante la Guerra Civil. Su relación con Belén es tensa y confusa, caracterizada por la desconfianza y la necesidad de resolver los misterios que encierra el pasado familiar. A través de la narración de ambas mujeres, la novela explora las consecuencias del desarraigo, la pérdida de identidad y la dificultad de integrarse en una sociedad que ha perdido la confianza en las instituciones.

La novela se centra también en la figura de Ruth, una mujer solitaria y desamparada que ha llevado el peso de los secretos familiares durante décadas. Su narración, fragmentada y a menudo densa, revela la verdadera naturaleza de los eventos que marcaron su vida y el ciclo de trauma que ha caracterizado a su familia. A través de Ruth, la novela aborda la importancia de reconocer el pasado y de romper el ciclo de silencio y trauma. El final de la novela es abierto, sin proporcionar respuestas fáciles o resoluciones totales, sino que invita al lector a reflexionar sobre la naturaleza del trauma y la importancia de la memoria y el luto.

Opinión Crítica de La Bajamar

Aroa Moreno Durán escribe sobre maternidad y la pena innata de las que vienen de abajo, mujeres vencidas emiten un método de ver que duele, y el mal no empodera: el mal duele y es patología hereditaria. La memoria es presente y los espectros forman parte de la carne. Apetito, crueldad y desarraigo no son poesía, sino más bien situación tangible: contamos miedo a no saber cuidar de nuestras propias hijas, y un amor descomunal nutre los gestos supuestamente fríos en una novela bellísima, de escritura luminosa, que desdice todos y cada uno de los tópicos y aprieta el nudo que une a las mujeres con el peso que la Historia carga sobre ellas. La novela es un logro literario que se caracteriza por su profundidad, su realismo y su capacidad para confrontar temas tan sensibles como el trauma, el desarraigo y la memoria.

«La Bajamar» no es una novela fácil de leer, pero es una novela que marca a quien la lee. La escritura de Moreno Durán es precisa, evocadora y a la vez visceral, y su capacidad para crear personajes realistas y complejos es admirable. La novela es un estudio psicológico de las relaciones familiares y de las consecuencias del trauma en las generaciones. Además, la novela es un retrato de un País Vasco marcado por la Guerra Civil y la posguerra, un País donde la violencia, la desconfianza y la exclusión han dejado profundas cicatrices. La novela consigue transmitir al lector la atmósfera opresiva de un territorio donde la memoria es una herida abierta.

En general, «La Bajamar» es una obra recomendable a todos los lectores que disfruten de la literatura realista y psicológica, y que busquen una novela que les haga reflexionar sobre la naturaleza humana y sobre el peso de la Historia. Es una novela que debe leerse con cuidado y atención, ya que su profundidad y su realismo pueden ser desafiantes, pero también son su mayor ventaja. Definitivamente, una obra que merece ser leída y revisitada.