La Consciencia y Lo Absoluto y el Conocimiento del Si Mismo y la Realizacion del Si Mismo
, editorial Sanz Y Torres
Resumen del libro La Consciencia y Lo Absoluto y el Conocimiento del Si Mismo y la Realizacion del Si Mismo:
Sinopsis de La Consciencia y Lo Absoluto y el Conocimiento del Si Mismo y la Realizacion del Si Mismo:
«La Consciencia y Lo Absoluto y el Conocimiento del Si Mismo y la Realizacion del Si Mismo» de Maharaj Nisargadatta, publicado por Sanz Y Torres en 2007, representa una obra fundamental dentro del panorama de la filosofía espiritual y la búsqueda del autoconocimiento. Este libro, fruto de una vasta experiencia de Nisargadatta, ofrece una invitación a cuestionar nuestras percepciones de la realidad y, sobre todo, a reconocer la naturaleza fundamental de nuestra propia existencia. En un mundo inundado de información y distracciones, la obra nos recuerda la necesidad de una introspección profunda, un regreso al origen, a la consciencia pura que reside en el corazón de cada ser. Su enfoque directo y accesible lo ha convertido en una herramienta valiosa para aquellos que buscan una comprensión más allá de las creencias convencionales.
El libro no es un texto teórico y abstracto, sino una colección de diálogos y enseñanzas que, a través de ejemplos concretos y la observación personal, revelan la sorprendente simplicidad de la verdad. Nisargadatta utiliza un lenguaje claro y despojado de tecnicismos, facilitando la comprensión y permitiendo al lector experimentar por sí mismo las verdades que expone. La obra se basa en la idea de que la realización del Si Mismo es la clave para la liberación del sufrimiento y la consecución de la paz interior. Más que un sistema de creencias, es un camino de descubrimiento que, con paciencia y dedicación, puede transformar nuestra vida.
El núcleo central del libro reside en la presentación de la Consciencia Radical, la idea fundamental de que somos, en esencia, Consciencia pura, no un «yo» definido, ni una mente pensante, sino la fuente de toda experiencia. Nisargadatta argumenta que la mayoría de las personas se aferran a una construcción mental, a un «yo» que se basa en ideas, emociones y recuerdos, creando así el sufrimiento al intentar mantener y proteger esta falsa identidad. El autor utiliza numerosos ejemplos, desde situaciones cotidianas hasta reflexiones sobre la naturaleza del tiempo y el espacio, para ilustrar cómo nuestra percepción habitual de la realidad está construida sobre la base de una ilusión.
La obra se desarrolla a través de conversaciones entre Nisargadatta y sus discípulos, explorando conceptos como la dualidad (sujeto y objeto, observador y observado) como la raíz de todo el problema. La mente, según Nisargadatta, crea esta dualidad, separándose del Absoluto y generando un ciclo de deseo, necesidad y sufrimiento. El conocimiento del Si Mismo, entonces, no es una adquisición intelectual, sino una intuición directa del hecho de que somos Consciencia. Este conocimiento surge al observar la mente en su actividad, al notar que la mente está creando la experiencia, y al reconocer que no estamos «dentro» de esa experiencia, sino que somos la Consciencia que la experimenta.
Nisargadatta también aborda el concepto del Absoluto, no como una entidad divina trascendente, sino como el estado de Consciencia pura, el fundamento de toda existencia. El Absoluto es inefable, sin nombre, sin forma, y está más allá de la comprensión conceptual. El conocimiento del Absoluto es simplemente reconocer que somos el Absoluto, que estamos en él y que él está en nosotros. Este reconocimiento libera al individuo de las limitaciones impuestas por el ego y le permite experimentar la verdadera libertad. La realización del Si Mismo, por lo tanto, es una experiencia de unidad con el Absoluto.
Además, el autor enfatiza la importancia de la observación no-interferente de la mente. En lugar de luchar contra los pensamientos y emociones, debemos simplemente observarlos como fenómenos mentales, sin juzgarlos ni identificarnos con ellos. Esta observación nos permite ver la mente como una herramienta, una función de la Consciencia, y no como un amo que nos controla. Con el tiempo, esta práctica lleva a una mayor claridad mental y a una liberación del sufrimiento.
El libro se centra en el proceso de desconstrucción del ego, que, según Nisargadatta, es la base de todo el problema. El autor utiliza la analogía de una pantalla que se cree que es una casa, pero en realidad solo es una superficie que proyecta imágenes. De manera similar, el «yo» que construimos en nuestra mente es una proyección, una ilusión que nos impide ver la verdadera naturaleza de nuestra Consciencia. La clave para romper esta ilusión es la observación directa, la práctica de mirar a través de la mente, para ver que no estamos «dentro» de ella.
Nisargadatta ofrece un camino práctico para alcanzar este estado de conciencia directa. Este camino implica el «vagar» – dejar de forzar las cosas y permitir que la verdad se revele espontáneamente. No se trata de una búsqueda activa de la iluminación, sino de un abandono del esfuerzo y una apertura a la posibilidad de que la verdad esté ya presente, esperando ser reconocida. La mente, al intentar controlar el proceso, se convierte en un obstáculo, por lo que es necesario que la observe con neutralidad y sin juicio. A través de esta «des-identificación» constante, se debilita gradualmente la estructura del ego, hasta que finalmente se disuelve.
El autor también aborda la naturaleza del tiempo y el espacio, argumentando que son también construcciones mentales. El pasado, presente y futuro son simplemente etiquetas que la mente aplica a la experiencia. Cuando nos identificamos con estos conceptos, nos sentimos atrapados en un ciclo de causa y efecto, lo que nos genera sufrimiento. Al reconocer que el tiempo es una ilusión, liberamos el potencial para vivir en el presente, en el «ahora», donde reside la verdadera libertad. Este entendimiento, junto con la observación de la mente, son herramientas fundamentales para la realización del Si Mismo.
El libro no se limita a la teoría, sino que ofrece un conjunto de ejercicios prácticos para ayudar al lector a desarrollar la intuición. Estos ejercicios incluyen la observación de la respiración, la meditación sobre el «yo» y la práctica de la neutralidad en las experiencias diarias. La clave, según Nisargadatta, es la regularidad de la práctica, ya que esto fortalece la capacidad de la mente para observar sin identificarse. Al final, la práctica no es un proceso de transformación, sino una experiencia de ser.
Opinión Crítica de La Consciencia y Lo Absoluto y el Conocimiento del Si Mismo y la Realizacion del Si Mismo (2007)
«La Consciencia y Lo Absoluto y el Conocimiento del Si Mismo y la Realizacion del Si Mismo» es una obra poderosa y, a la vez, sorprendentemente sencilla. El estilo directo de Nisargadatta, su capacidad para expresar ideas complejas con claridad y concisión, lo hace accesible a lectores de todos los niveles. Aunque la filosofía presentada puede parecer contraintuitiva al principio, la obra invita a una profunda reflexión sobre nuestra percepción de la realidad y la naturaleza de nuestro «yo». Es una lectura que desafía nuestras suposiciones más arraigadas, y puede generar una sensación de extrañeza al principio, pero que, con paciencia y dedicación, puede llevar a una profunda transformación.
Sin embargo, el libro no está exento de críticas. Algunos lectores pueden encontrar el lenguaje a veces abstracto y la falta de explicaciones detalladas sobre ciertos conceptos frustrante. La insistencia en la desidentificación del «yo» puede resultar difícil de aplicar en la vida cotidiana, especialmente cuando estamos rodeados de presiones sociales y emocionales. Además, el enfoque de Nisargadatta en la observación de la mente, aunque esencial, puede ser interpretado como una forma de «resignación», un abandono de la responsabilidad personal. Es importante recordar que el conocimiento del Si Mismo no es un fin en sí mismo, sino un punto de partida para vivir una vida más consciente y compasiva.
Recomendaciones: Para aquellos que se sienten atraídos por esta obra, recomiendo comenzar por leer el libro con una mente abierta, sin juzgar ni imponer ideas preconcebidas. Es útil practicar los ejercicios sugeridos por Nisargadatta, como la observación de la respiración o la meditación sobre el «yo», para desarrollar la capacidad de observar la mente sin identificarse con ella. También es beneficioso combinar la lectura del libro con otras fuentes de información sobre la filosofía oriental y la meditación. Finalmente, es importante recordar que la realización del Si Mismo es un proceso gradual, que requiere paciencia, perseverancia y un compromiso constante con la práctica. La obra es un brillante recordatorio de que la verdad se encuentra dentro de nosotros, esperando ser descubierta.