La Noche De Sabina
de Ignacio Del Moral , editorial Eride Ediciones
Resumen del libro La Noche De Sabina:
Sinopsis de La Noche De Sabina:
markdown La novela se centra en el encuentro entre tres viejas brujas nocturnas – Ermengarda, Edelmira y Críspula – y un joven llamado Sabina, que viven en una buhardilla.
Estas tres mujeres, que se describen como “brujas nocturnas”, están dedicadas a realizar "aceptables acciones", acciones que, aunque no sean grandiosas ni heroicas, son suficientes para llenar su rutina.
Un día, mientras se preparan una taza de té, descubren a Sabina, un chico que ha salido a fumar un cigarrillo sin que su abuela, la matriarca del hogar, lo haya visto.
El descubrimiento de esta presencia inesperada desencadena una serie de eventos absurdos y llenos de magia.
Las brujas intentan amedrentar a Sabina, tratando de ejercer un control que se les escapa constantemente, lo que revela su propia impotencia y la naturaleza inestable de su "poder". La propuesta de ofrecer a Sabina un deseo es la siguiente evolución de la situación.
Sabina, influenciada por la lógica de la pantalla grande, decide pedir que le hagan vivir una aventura romántica.
La respuesta de las brujas es inmediata: se transforman en personajes de película, adoptando roles que recuerdan a la estética del cine clásico.
Y el gato de la abuela, un animal que Sabina detesta con fervor, es transformado en Gerardo, un ladrón de joyas con una atracción repentina y declarada por Sabina.
La transformación del gato es un elemento clave en la novela, representando la capacidad del deseo y la fantasía para alterar la realidad, y la forma en que las expectativas pueden distorsionar la percepción de lo que es realmente importante.
Este giro inesperado, completamente ajeno a la lógica narrativa, es uno de los elementos que caracterizan la obra de Del Moral.
La transformación del gato en Gerardo es mucho más que un cambio físico; representa una invasión del deseo en la vida de Sabina.
Gerardo, con su voz inusual y su ambición de robar joyas, se convierte en el objeto de la fascinación de Sabina, desestabilizando aún más la relación entre ella y las brujas.
La historia se convierte en un juego de espejos, donde los personajes reaccionan ante sus propias fantasías, y donde las reglas de la realidad se ven constantemente desafiadas.
La relación entre Sabina y Gerardo es, por lo tanto, una metáfora de la influencia del cine en la vida de los individuos, y de la forma en que el deseo puede conducir a situaciones absurdas y fuera de control.
La llegada de Vanessa y sus gorilas, empleados de una empresa de seguridad, agrava aún más la situación.
Vanessa, una empleada de la empresa, con una peculiar obsesión por los gorilas, se convierte en un elemento disruptivo en el universo de la buhardilla.
La presencia de los gorilas, que se comportan como animales de película, contribuye a crear una atmósfera de caos y descontrol.
Este elemento, que recuerda a las películas de acción y deventura, aumenta el conflicto entre Sabina y Vanessa, y desencadena un enfrentamiento que pone de manifiesto la fragilidad de la relación entre ellos.
El conflicto, como muchos otros en la novela, es principalmente psicológico y emocional, y se centra en la necesidad de cada personaje de ejercer control sobre su propia vida.
Opinión Crítica de La Noche de Sabina “La Noche de Sabina” es una obra de una originalidad y un ingenio deslumbrantes.
Ignacio Del Moral ha logrado crear un mundo narrativo completamente único, un universo donde la lógica y la razón se ven desafiadas por la fuerza del deseo y de la fantasía.
La novela es una brillante reflexión sobre la naturaleza del cine, sobre la relación entre la realidad y la ficción, y sobre la forma en que los sueños y las ilusiones pueden transformar nuestras vidas.
La novela no ofrece respuestas fáciles, pero nos invita a cuestionar nuestras propias convicciones y a reflexionar sobre los aspectos más fundamentales de nuestra existencia.
Si bien la trama puede resultar inicialmente desconcertante, es precisamente esta ambigüedad y este juego de perspectivas lo que hace que la novela sea tan atractiva.
Del Moral no pretende ofrecer una narrativa lineal y coherente, sino que se deleita en crear un universo donde el lector, y el lector que se siente como el espectador, debe participar activamente en la construcción de la historia.
El uso del lenguaje es exquisito, evocador y lleno de imágenes poéticas, lo que contribuye a la atmósfera onírica y surrealista de la novela.
Es una lectura que exige atención y compromiso, pero que recompensa al lector con una experiencia intelectual y emocional intensa.
Recomendada para aquellos que disfruten del trabajo de autores como Fellini o Buñuel, así como para los que aprecien la experimentación narrativa y la exploración de los límites de la realidad.