La perdida de filipinas narrada por un soldado extremeÑo
, editorial Editora Regional De Extremadura
Resumen del libro La perdida de filipinas narrada por un soldado extremeÑo:
Sinopsis de La perdida de filipinas narrada por un soldado extremeÑo:
El libro se articula en torno a las cartas del soldado extremeño, cuyo nombre, aunque no revelado directamente por el autor, se identifica como «Juan» a lo largo del texto. Estas cartas, escritas a lo largo de los años 1896, 1897 y 1899, ofrecen un relato detallado y, a menudo, desgarrador de la realidad de la guerra en Filipinas. Inicialmente, Juan describe sus sentimientos de patriotismo y fervor por defender los valores de España, pero gradualmente, el impacto de la guerra y las terribles condiciones en las que se encuentra lo transforman. El autor, a través de las cartas, nos cuenta la llegada al archipiélago, el choque cultural con los filipinos, la falta de preparación logística y el impacto psicológico de la guerra.
El relato se centra no solo en los combates – que son descritos con crudeza y realismo – sino también en las condiciones de vida de los soldados. La falta de alimentos, agua potable, medicinas y equipo adecuado, junto con las enfermedades tropicales y el clima sofocante, son descritos con un detalle que permite al lector visualizar la extrema precariedad de la situación. Las cartas revelan el impacto del conflicto en la moral de los soldados, que luchan contra un enemigo tenaz y bien organizado, y contra un entorno que parece conspirar contra ellos. La narración también incluye descripciones de las tensiones entre los soldados españoles y los filipinos, así como de las primeras interacciones y los intentos de comunicación, a menudo frustrados por las diferencias culturales y lingüísticas. Además, se destacan los esfuerzos por mantener el contacto con la familia en España, un anhelo constante que alivia, aunque solo temporalmente, la angustia y el miedo.
La estructura narrativa del libro se basa en las cartas de «Juan», que transcurren en tres fases principales. En la primera fase, que abarca desde 1896 hasta 1897, el soldado expresa su entusiasmo inicial y su convicción en la nobleza de su misión. Describe las primeras semanas de entrenamiento, las expectativas de una victoria rápida y su deseo de regresar a casa con honores. Sin embargo, con el paso del tiempo, se hace evidente la complejidad del conflicto y la determinación del movimiento insurgente filipino. Juan se enfrenta a las primeras batallas y a las primeras pérdidas, lo que empieza a cuestionar sus creencias y a sentir el peso de la responsabilidad.
En la segunda fase, que abarca el 1898, las cartas se vuelven más sombrías y desoladoras. Juan describe las intensas operaciones militares, las pérdidas sufridas por sus compañeros y el creciente sentimiento de desesperación. La superioridad numérica y táctica de las fuerzas filipino-estadounidenses se hace patente, y las fuerzas españolas se ven cada vez más superadas. La falta de apoyo por parte de España, sumada a la mala administración y la corrupción, contribuye a la desesperación del soldado, quien comienza a cuestionar la legitimidad de la guerra y la falta de liderazgo de sus superiores. Además, las cartas revelan la dura realidad de la vida en el frente, incluyendo las enfermedades, el hambre y el miedo constante. La desmoralización del grupo es palpable, y la pérdida de esperanza es una de las mayores dificultades que enfrentan los soldados.
Finalmente, en la tercera fase, que abarca 1899, las cartas reflejan el colapso del Imperio Español y la inminente derrota. Juan describe la ocupación de Manila por los estadounidenses y la disolución de las fuerzas españolas. Aunque su situación se vuelve aún más precaria, sigue manteniendo su espíritu de lucha y su compromiso con España, hasta el final. A medida que la guerra llega a su fin, Juan expresa su nostalgia por su hogar, su familia y sus amigos, y su profundo pesar por la pérdida de la patria. El tono de las cartas se vuelve cada vez más melancólico y reflexivo, como unánime, al ser la realidad una derrota inevitable. La última carta es un lamento por la pérdida de la esperanza y un testimonio de la valentía y el sacrificio de un soldado extremeño en una guerra que marcaría para siempre la historia de España.
Opinión Crítica de La pérdida de filipinas narrada por un soldado extremeÑo (1896-18 99) (2008)
“La pérdida de Filipinas narrada por un soldado extremeño (1896-1899) (2008)” es una obra de inmensa valor histórico y literario. La perspectiva del soldado extremeño aporta una dimensión humana y personal a la historia de la Guerra Filipina, contrastando con las narrativas oficiales y con las interpretaciones tradicionales. El libro no es simplemente un relato de guerra, sino una exploración del impacto psicológico de la guerra sobre un individuo, mostrando la fragilidad del ser humano frente a la brutalidad del conflicto y a las presiones de la sociedad. La calidad de la escritura, basada en el estilo directo y sin adornos de las cartas, hace que la lectura sea muy intensa y conmovedora.
No obstante, es importante señalar que el libro se basa en las cartas de un único individuo, lo que limita la posibilidad de obtener una visión panorámica del conflicto. Sin embargo, esta limitación es precisamente lo que hace que la obra sea tan valiosa. La voz de Juan nos permite conectar con la experiencia de un soldado de rango inferior, un soldado que no fue un héroe ni un villano, sino un hombre normal que luchó por defender a su país y que sufrió las consecuencias de un conflicto que estuvo marcado por la incompetencia, la corrupción y el error de cálculo. Se recomienda la lectura de la obra como complemento a otros textos sobre la Guerra Filipina, como un documento de investigación y como un testimonio conmovedor de la vida de un soldado extremeño.
“La pérdida de Filipinas narrada por un soldado extremeño (1896-1899) (2008)” es una lectura obligada para aquellos que deseen comprender mejor la historia de España y la tragedia de la Guerra Filipina. El libro nos invita a reflexionar sobre la importancia de conocer nuestra historia, de aprender de nuestros errores y de construir un futuro más justo y pacífico. El autor, Deogracías Gonzalez Hurtado, ha logrado, con este libro, unificar un legado familiar y una pieza clave del patrimonio cultural español. La obra representa un espejo del pasado, un llamado a la reflexión y, sobre todo, un testimonio de la valentía, el sufrimiento y la dignidad de un soldado extremeño que luchó por su país.