La Politica De los Grandes Numeros

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Resumen del libro La Politica De los Grandes Numeros:

Sinopsis de La Politica De los Grandes Numeros:

El libro de Desrosieres comienza por examinar la evolución histórica del uso de las estadísticas en la política, desde sus orígenes en el siglo XIX con el desarrollo de la demografía y las estadísticas oficiales. El autor argumenta que esta transformación no es un mero accidente, sino el resultado de un proceso complejo de racionalización y burocratización del Estado. La aparición de la estadística como herramienta de gobierno está íntimamente ligada a la emergencia de la «Administración Pública» moderna, que busca establecer una relación de «eficiencia» y «eficacia» con la sociedad. La estadística, por lo tanto, no es solo una herramienta para medir, sino un instrumento para la gestión y el control del Estado.

Desrosieres explora en detalle el concepto de «la política de los grandes números», que se caracteriza por la producción de datos agregados y generalizados, a menudo a través de encuestas y estadísticas oficiales. Estos datos, a su vez, se utilizan para elaborar modelos predictivos y evaluar el impacto de las políticas públicas. Un aspecto fundamental del libro es el análisis del papel de las «agencias estadísticas» organismos gubernamentales encargados de recopilar, procesar y difundir datos. Estas agencias, argumenta Desrosieres, no son meros receptores de instrucciones, sino que ejercen una poderosa influencia sobre la toma de decisiones, moldeando la percepción de la realidad y orientando las políticas. El autor explica cómo la creación de series de tiempo estadísticas, con un carácter “objetivo” e “imparcial”, ha permitido una evaluación más “rigurosa” de las políticas.

Además, el libro profundiza en el concepto de «modelo de eficacia» en la política. Este modelo, basado en la recopilación y el análisis de datos sobre los resultados de las políticas, busca medir el impacto de las políticas en términos de indicadores cuantificables. Desrosieres critica esta forma de evaluar las políticas, argumentando que a menudo ignora las causas subyacentes de los problemas y que puede ser utilizada para justificar políticas que son, en realidad, ineficaces. El libro examina cómo este modelo ha influido en el diseño de las políticas públicas, fomentando la búsqueda de soluciones «basadas en la evidencia» y la preferencia por las políticas que parecen tener un impacto positivo en los indicadores clave.

Finalmente, Desrosieres analiza el impacto de la globalización y la tecnología en el uso de las estadísticas en la política. La globalización ha facilitado la recopilación de datos a escala mundial, mientras que las nuevas tecnologías, como las bases de datos y las herramientas de análisis de datos, han hecho posible el análisis de grandes conjuntos de datos. El autor argumenta que estos desarrollos han acelerado el proceso de “racionalización” de la política, haciéndola más susceptible a la influencia de las estadísticas.

Desrosieres argumenta que la adopción generalizada de las estadísticas en la política no es simplemente una adaptación a las nuevas realidades, sino un cambio fundamental en la naturaleza de la política misma. El autor sostiene que la estadística ha transformado la política de una disciplina basada en el discurso, la argumentación y la persuasión a una disciplina basada en la «medición» y la «evaluación». Esta transformación está intrínsecamente ligada a la emergencia de la «Administración Pública» moderna, con su énfasis en la eficiencia, la eficacia y la gestión de los recursos.

El libro desmitifica la idea de que las estadísticas son inherentemente objetivas. Desrosieres demuestra que las estadísticas son siempre construidas a partir de elecciones específicas de datos, indicadores y modelos. Estas elecciones están influenciadas por factores políticos, ideológicos y sociales. Por lo tanto, las estadísticas son, productos de la interpretación y la toma de decisiones. El autor destaca la importancia de ser consciente de estas limitaciones y de cuestionar las conclusiones que se derivan de las estadísticas.

Desrosieres también examina la relación entre las estadísticas y la «eficacia» de las políticas públicas. El autor argumenta que el modelo de eficacia, que se basa en la medición de los resultados de las políticas en términos de indicadores cuantificables, puede ser una herramienta útil para evaluar las políticas, pero también puede ser una herramienta peligrosa. Si se utilizan incorrectamente, los indicadores pueden ser manipulados para justificar políticas que son, en realidad, ineficaces o incluso perjudiciales para la sociedad. El libro critica el uso excesivo de indicadores a corto plazo, a menudo ignorando las consecuencias a largo plazo de las políticas.

El libro también aborda el papel de las «agencias estadísticas» en el proceso político. Estas agencias, argumenta Desrosieres, son actores poderosos que pueden influir en la toma de decisiones, moldeando la percepción de la realidad y orientando las políticas. Las agencias estadísticas no son simplemente receptores de instrucciones, sino que ejercen una influencia considerable en la elaboración y la implementación de políticas. El autor destaca la importancia de la transparencia y la rendición de cuentas en el funcionamiento de las agencias estadísticas.

Además, Desrosieres analiza cómo las estadísticas pueden ser utilizadas para justificar políticas que son, en realidad, impulsadas por factores políticos o económicos. El autor argumenta que las estadísticas pueden ser utilizadas para crear una apariencia de objetividad y para justificar decisiones que de otro modo serían controvertidas. El libro proporciona ejemplos de cómo las estadísticas han sido utilizadas para apoyar políticas que beneficiaban a determinados grupos de interés o que eran contrarias a los intereses de la sociedad en su conjunto.

Opinión Crítica de La Política de los Grandes Números (2004)

«La Política de los Grandes Números» es un libro esencial para cualquier persona interesada en comprender la forma en que las estadísticas están transformando la política. Desrosieres ofrece un análisis perspicaz y provocador del papel de las estadísticas en la política, y nos advierte sobre los peligros de dejarnos llevar ciegamente por la supuesta objetividad de los números. El libro no solo es relevante en el de la era digital, sino que también ofrece lecciones valiosas para la política en general.

Si bien la obra es, en gran medida, un éxito, podría beneficiarse de una mayor exploración de las dimensiones sociales y culturales del uso de las estadísticas en la política. Desrosieres se centra principalmente en la dimensión técnica y burocrática del fenómeno, pero a menudo descuida el papel de las ideologías y los valores en la construcción de los indicadores y en la interpretación de los datos. Sería útil ampliar la discusión para incluir análisis de cómo las estadísticas pueden ser utilizadas para reforzar o desafiar las estructuras de poder existentes. Por ejemplo, podría explorarse más a fondo cómo las estadísticas pueden ser utilizadas para legitimar las desigualdades sociales o para justificar la discriminación.

Además, el libro podría fortalecerse con un análisis más detallado de los efectos de la globalización y la tecnología en el uso de las estadísticas en la política. Si bien Desrosieres reconoce la importancia de estos factores, no profundiza en las implicaciones específicas. Es crucial examinar cómo la disponibilidad de grandes conjuntos de datos a escala mundial está cambiando el proceso de toma de decisiones políticas y cómo los nuevos algoritmos y herramientas de análisis de datos están siendo utilizados para influir en las políticas.

«La Política de los Grandes Números» es un libro importante y necesario. Ofrece una perspectiva crítica y reflexiva sobre el papel de las estadísticas en la política y nos anima a cuestionar la forma en que se utilizan los datos para tomar decisiones y justificar políticas públicas. Parafraseando las palabras de Desrosieres, “no debemos dejarnos cegar por los números”, sino que debemos utilizarlos con prudencia y con una conciencia clara de sus limitaciones.