La Realidad ¿objetiva O Construida?
, editorial Anthropos
Resumen del libro La Realidad ¿objetiva O Construida?:
Sinopsis de La Realidad ¿objetiva O Construida?:
En el núcleo de “La Realidad ¿objetiva O Construida? (ii): Fundamentos Biologicos De la Realidad (2009)” se encuentra la tesis central de Maturana de que los seres vivos no “perciben” un mundo externo, sino que “modelan” su entorno a través de la selección y la organización de la información. Este modelo, derivado de la biología del sistema, se opone a la visión tradicional de la percepción como un proceso pasivo de recepción de información. En lugar de recibir “imágenes” de un mundo externo, los sistemas vivos construyen una realidad particular a partir de la información que seleccionan y procesan de su entorno. Esta construcción no es un acto de voluntad, sino un resultado inevitable de la necesidad de los sistemas de mantener la homeostasis, es decir, de mantener un estado de equilibrio interno. Por ejemplo, cuando un observador ve un árbol, no está “viendo” un árbol objetivo e independiente, sino que está modelando un árbol particular en función de la información que recibe a través de sus sentidos, su experiencia previa y su contexto cultural. La realidad que experimentamos es una constante reconstrucción de información, un proceso activo y creativo que define nuestra experiencia del mundo.
Maturana explora profundamente el papel de la información en esta construcción de la realidad. Para él, la información no es simplemente datos químicos o físicos, sino que es la base sobre la que se construye la realidad. La información es lo que diferencia a un sistema de otro, lo que le permite seleccionar y procesar la información que le es útil, ignorando el resto. Esta selección es fundamental para la creación de la realidad, ya que determina qué información será utilizada para modelar el entorno. Además, Maturana introduce el concepto de “cuasi-objetos”, que son aquellas entidades en el mundo que son suficientemente estables y estructuradas como para ser utilizadas por los sistemas vivos como bases para la construcción de su realidad. Estos cuasi-objetos pueden ser objetos físicos (como un árbol o un animal), o incluso conceptos abstractos (como un número o un nombre).
Maturana argumenta que la realidad que percibimos no es una copia fiel de un mundo externo, sino que es una interpretación activa y selectiva de la información que recibimos a través de nuestros sentidos y sistemas de control. La clave para entender esta visión reside en el concepto de sistemas cibernéticos, donde la información es el elemento central y la regulación es la función básica. En un sistema cibernético, la información no se trata como un simple flujo de datos, sino como la base de la organización y la estabilidad. El sistema utiliza esta información para mantener su propia integridad y para interactuar con su entorno. Esta interacción no es pasiva, sino que es una activa remodelación del entorno en función de la necesidad del sistema. Al contrastar la información recibida con su estado interno, el sistema actúa para minimizar las diferencias y mantener la homeostasis. Este proceso de retroalimentación es fundamental para la creación de la realidad, ya que determina qué información será utilizada para construir el modelo del entorno.
Además, Maturana desarrolla una crítica a la concepción tradicional de la ciencia y de la filosofía como siempre buscando una “verdad” objetiva y desinterizada. Para él, la objetividad no es una propiedad intrínseca de la realidad, sino que es un producto de nuestros sistemas de control, que son inherentemente subjetivos. El intento de alcanzar la objetividad es siempre un proceso de selección y interpretación, y por lo tanto, es inevitablemente subjetivo. Esta visión implica que no hay una “realidad” en sí misma, independiente de nuestra participación en ella. En lugar de buscar una verdad objetiva, debemos reconocer que nuestro conocimiento es siempre una construcción activa, modelada por nuestros sistemas de control. Esta aceptación implica una mayor responsabilidad en nuestra relación con el conocimiento y una mayor conciencia de la influencia de nuestros propios sesgos y prejuicios.
Opinión Crítica de La Realidad ¿objetiva O Construida? (ii): Fundamentos Biologicos De la Realidad (2009):
La obra de Maturana es, en mi opinión, una pieza fundamental para entender el mundo contemporáneo. Su crítica a la idea de una realidad objetiva, despojada de la influencia del observador, es particularmente relevante en un contexto donde la ciencia y la tecnología han producido un impacto cada vez mayor en nuestras vidas. Si bien puede resultar desconcertante la idea de que nuestra percepción del mundo es una construcción activa, no una mera recepción de información, esta idea nos invita a una mayor humildad y a una mayor responsabilidad en nuestra relación con el conocimiento y la tecnología. La solidez del argumento de Maturana radica en su base biológica; al utilizar los principios de la cibernética y la biología del sistema, proporciona un marco conceptual riguroso y convincente para comprender cómo la realidad emerge a través de la interacción de los sistemas vivos. Sin embargo, una crítica posible reside en la aparente “relativismo” que puede derivarse de su argumentación. Aunque Maturana no niega la existencia de una realidad independiente de nuestro conocimiento, su énfasis en la construcción activa de la realidad puede dar lugar a la interpretación de que todo es relativo y que no hay ningún criterio para evaluar la veracidad de nuestros conocimientos. Es importante recordar que Maturana no busca negar la existencia de una realidad, sino más bien enfatizar la naturaleza inherentemente subjetiva de nuestro acceso a ella.
Recomiendo la lectura de este libro a aquellos que estén interesados en la filosofía, la biología, la psicología y, en general, en la comprensión de la naturaleza de la conciencia y la percepción. No es un libro fácil de leer, pero su impacto puede ser profundo. La obra no ofrece respuestas fáciles, sino que plantea preguntas fundamentales sobre la relación entre el sujeto y el objeto, entre el observador y lo observado. Además, el libro proporciona una excelente base para entender los desafíos de la ciencia del siglo XXI, en una época en que la tecnología y la información están redefiniendo constantemente nuestra percepción del mundo. Finalmente, la obra nos invita a una mayor reflexión sobre nuestro rol como agentes creadores de nuestra propia realidad, y a reconocer la importancia de la responsabilidad en nuestra relación con el conocimiento y la información.