Las Intermitencias De La Muerte
de Jose Saramago , editorial Alfaguara
Resumen del libro Las Intermitencias De La Muerte:
Sinopsis de Las Intermitencias De La Muerte:
La historia se desarrolla en un país ficticio, cuya identidad se mantiene velada, para enfatizar la universalidad del tema. El evento disruptivo, la suspensión de la muerte, se produce de manera inexplicable, como una anomalía cósmica. Inicialmente, la población celebra este milagro, creyendo que ha llegado el fin del sufrimiento y el dolor. Se abandona la esperanza de la resurrección y se extiende la idea de una vida eterna en la Tierra. Sin embargo, esta euforia inicial es de corta duración. Pronto, el mundo se enfrenta a una crisis existencial y social.
La ausencia de muerte provoca una serie de consecuencias devastadoras. La economía se estanca, ya que los jubilados, ahora considerados «estorbos» por su permanencia en el mundo, son marginados y excluidos. Los jóvenes, sin una esperanza clara de futuro, se sienten desorientados y sin propósito. La capacidad de renovación, de reemplazo, se pierde, y la sociedad se enfrenta a una profunda crisis demográfica. La estructura social, basada en la mortalidad y la sucesión, se desmorona. Se comienza a entender que la vida, sin el límite impuesto por la muerte, es una caída en la vacuidad.
A medida que la situación empeora, se revela la corrupción en las esferas del poder. Los políticos, las mafias y las familias influyentes forman pactos secretos para controlar los recursos y mantener su posición de privilegio. Se establece una jerarquía basada en la edad y la influencia, donde los «viejos» se convierten en símbolos de poder y control. La deshumanización del «viejo» es un elemento central de la trama, reflejando una crítica a la forma en que la sociedad moderna desvaloriza a aquellos que ya no son productivos o útiles.
La novela explora, además, la pérdida de la memoria colectiva. Al no haber muerte, se pierde la transmisión generacional, el legado del pasado. La historia se convierte en un terreno de disputa, donde las narrativas se distorsionan y se manipulan para servir a intereses particulares. El concepto de «verdad» se vuelve relativo, y la individualidad se desvanece en la masa de personas que se han convertido en seres incipientes, sin un sentido de identidad.
La trama principal gira en torno a un grupo de personajes que, al principio, se muestran indiferentes a la anomalía, pero que, a medida que la situación se vuelve más grave, se ven arrastrados a una espiral de confusión, desesperación y finalmente, de resistencia. La narración alterna entre diferentes perspectivas, lo que permite al lector comprender la magnitud del problema desde múltiples ángulos. Cada personaje representa un aspecto diferente de la crisis, desde el optimismo ingenuo hasta la amargura y el cinismo.
Uno de los aspectos más destacados de la novela es su tratamiento de la relación entre el individuo y el poder. Saramago critica la forma en que el poder puede ser utilizado para manipular y controlar a la población, aprovechándose de su credulidad y de su miedo. La figura del «venerable» o «antiguo» se convierte en un símbolo de esta manipulación, representando la autoridad que se basa en la tradición, el dogma y la represión del pensamiento crítico. La novela advierte sobre el peligro de confiar en figuras que, aparentemente, representan la sabiduría y la experiencia, cuando en realidad son meros instrumentos de control.
Otro hilo narrativo importante es el de la lucha por la autonomía. A medida que la situación empeora, algunos personajes se resisten a la manipulación y al control, intentando preservar su libertad y su individualidad. Esta lucha no es necesariamente una lucha física, sino más bien una lucha interna contra la deshumanización y la pérdida de sentido. Estos personajes, aunque en minoría, representan la esperanza de un futuro en el que la humanidad pueda recuperar su capacidad de pensar por sí misma y de actuar con responsabilidad.
La novela también explora el concepto de «tiempo» de una manera muy original. La ausencia de muerte elimina el límite natural del tiempo, lo que lleva a una desorientación total. Los personajes pierden la capacidad de relacionar el pasado, el presente y el futuro, lo que los convierte en seres desprovistos de propósito. Este tratamiento del tiempo como una dimensión maleable, en lugar de una línea recta e inmutable, es una de las características más distintivas de la obra de Saramago.
Opinión Crítica de Las Intermitencias De La Muerte
«Las Intermitencias De La Muerte» es, sin duda, una de las novelas más impactantes y provocadoras de José Saramago. Su estilo, a menudo criticado por su lentitud y su abundancia de digresiones, es, en realidad, un elemento fundamental de la obra. Saramago no se preocupa por ofrecer respuestas fáciles o soluciones cómodas. Más bien, utiliza la novela para plantear preguntas profundas y difíciles, invitando al lector a reflexionar sobre la condición humana. La novela es un testimonio de la maestría narrativa de Saramago.
La obra, aunque a veces frustrante por su ritmo, es de una profundidad filosófica asombrosa. Sarmago no solo critica la sociedad contemporánea, sino que también nos confronta con nuestros propios miedos y ansiedades. La suspensión de la muerte, aparentemente absurda, es en realidad una metáfora poderosa de la crisis existencial que enfrentamos como individuos y como sociedad. La novela nos recuerda que la muerte, como fin de la vida, es lo que le da sentido a la vida.
Sin embargo, es importante señalar que «Las Intermitencias De La Muerte» no es una novela fácil de leer. Su estilo, su ritmo y su temática pueden resultar difíciles de asimilar para algunos lectores. No obstante, para aquellos que estén dispuestos a invertir el tiempo y el esfuerzo necesarios, la novela ofrece una experiencia literaria única y enriquecedora. Es una lectura que nos obliga a cuestionar nuestras creencias, nuestros valores y nuestra relación con el mundo que nos rodea. Se recomienda leerla con paciencia y siempre con la mente abierta.
«Las Intermitencias De La Muerte» es un hito en la carrera literaria de Saramago y una obra imprescindible para cualquier lector interesado en la literatura de calidad. Es una novela que, más allá de su temática original, ofrece una reflexión valiosa sobre el ser humano. La novela, con su tono melancólico y su estilo inconfundible invita a la introspección. El uso de la sátira y la reflexión filosófica hacen que la novela sea una obra que perdura en la mente del lector.