Los padres terribles; la maquina de escribir

, editorial
Portada de Los padres terribles; la maquina de escribir

Resumen del libro Los padres terribles; la maquina de escribir:

Sinopsis de Los padres terribles; la maquina de escribir:

“Los padres horripilantes; la máquina de escribir” se articula en dos partes, la primera, «Los padres horripilantes», y la segunda, «La máquina de redactar». La primera parte, escrita en 1898, narra la historia de la familia de los Dubreuil, una familia de burgueses provincianos que habitan en un pueblo de la Guayana Francesa. La trama gira en torno a la desaparición de la joven Suzanne, hija del matrimonio, un incidente que desata una serie de sospechas, acusaciones y un ambiente de paranoia en el pueblo.

El estilo de Cocteau en «Los padres horripilantes» es característicamente grotesco y lleno de paradojas. La familia Dubreuil se presenta como un microcosmos de la decadencia burguesa, donde la hipocresía, la corrupción y la ignorancia conviven con pretensiones de moralidad. Los personajes son caricaturas de la clase alta, obsesionados con su estatus social, sus apariencias y sus secretos. La investigación de la desaparición de Suzanne, llevada a cabo por el sheriff, un hombre de buen corazón pero también de limitada inteligencia, se revela como un juego de engaños y falsas acusaciones, donde nadie es inocente y nadie es culpable de manera definitiva. La obra culmina en un final abrupto y ambiguo, donde la verdad sobre la desaparición de Suzanne se mantiene en el limbo, dejando al lector con una sensación de incomodidad y desasosiego. Cocteau utiliza la comedia de enredo no para ofrecer una alegre solución, sino para exponer las vicios de la sociedad.

La segunda parte, «La máquina de redactar», escrita en 1901, amplía el universo narrativo y profundiza en la atmósfera provinciana que se había creado en la primera parte. La historia se centra en un abogado, Monsieur Valois, que se dedica a escribir historias de detectives, y en su encuentro con la familia Dubois, habitantes de un pueblo lejano donde se gesta una intriga policial. La trama se centra en un asesinato, la investigación que lo rodea y las consecuencias que trae la presencia de un inspector de policía.

«La máquina de redactar» se asemeja a una falsa intriga policial, donde las sospechas y las acusaciones se suceden sin cesar. El inspector, como figura representativa de la autoridad, es percibido como un intruso y una amenaza para la tranquilidad del pueblo. La historia explora temas como la desconfianza, la codicia y la ambición. Cocteau utiliza el género policial no para ofrecer un relato emocionante, sino para explorar las vicios de la sociedad de su época y la manera en que estas se manifiestan en el ámbito de la legalidad y la justicia. La obra culmina en una catástrofe, que destruye la vida de los personajes.

Los padres horripilantes y la máquina de redactar, lejanas a lo que entenderíamos por una novela policíaca convencional, son obras que se construyen con la deliberada utilización de recursos teatrales. La primera parte, escrita en 1898, se presenta como una suerte de diálogo entre la realidad y la ficción. La trama de la desaparición de Suzanne Dubreuil no es el fin en sí mismo, sino un catalizador para explorar los conflictos internos de la familia y las tensiones sociales del pueblo. Cocteau utiliza la comedia de enredo no para ofrecer una solución al problema, sino para desestabilizar las expectativas del lector y para cuestionar los valores de la clase alta.

La obra se caracteriza por su estilo grotesco y su paradoja. Los personajes son caricaturas de la burguesía, obsesionados con su estatus social, sus apariencias y sus secretos. El sheriff, un hombre de buen corazón pero de limitada inteligencia, se convierte en un símbolo de la ignorancia y la corrupción. Cocteau utiliza la sátira para exponer las vicios de la sociedad y para degradar la imagen de la clase alta. La obra culmina en un final ambiguo, donde la verdad sobre la desaparición de Suzanne se mantiene en el limbo, dejando al lector con una sensación de incomodidad y desasosiego.

«La máquina de redactar», escrita en 1901, continúa explorando la atmósfera provinciana que se había creado en la primera parte. La historia se centra en un abogado, Monsieur Valois, que se dedica a escribir historias de detectives, y en su encuentro con la familia Dubois, habitantes de un pueblo lejano donde se gesta una intriga policial. La trama se centra en un asesinato, la investigación que lo rodea y las consecuencias que trae la presencia de un inspector de policía.

Esta segunda parte es una pieza clave en el desarrollo del pensamiento de Cocteau. En ella, la obra se aleja de la pureza del teatro de enredo y se acerca a un panorama descriptivo de la vida en la provincia. Esta obra, utiliza una falsa intriga policial para explorar temas como la desconfianza, la codicia y la ambición. La figura del inspector es una representación de la autoridad, pero es percibida como un intruso y una amenaza para la tranquilidad del pueblo. Cocteau utiliza el género policial no para ofrecer un relato emocionante, sino para explorar los vicios de la sociedad y la manera en que se manifiestan en el ámbito de la legalidad y la justicia.

Opinión Crítica de Los padres horripilantes; la máquina de escribir (2016):

“Los padres horripilantes; la máquina de escribir” es una obra desafiante y compleja, que exige al lector una actitud abierta y crítica. Cocteau, a través de este volumen, no nos ofrece respuestas fáciles ni soluciones consensuadas. Más bien, nos invita a reflexionar sobre la naturaleza de la verdad, la corrupción del poder y la hipocresía de la sociedad. La obra, aunque escrita en el siglo XIX, sigue siendo relevante en el siglo XXI, ya que los problemas que aborda son tan recurrentes como actuales.

El estilo de Cocteau, a menudo grotesco y paródico, puede resultar perturbador para algunos lectores. Sin embargo, es precisamente esta visión desafiante de la realidad la que hace de la obra tan interesante y provocadora. La obra es un ejemplo de la experimentación teatral de Cocteau, que buscaba romper con las convenciones y los clichés de la época. La selección de este libro, junto con «La máquina de redactar», es una buena forma de apreciar la evolución del pensamiento de Cocteau y su influencia en el teatro moderno. La obra no busca el entretenimiento, sino la reflexión crítica.

Recomendaciones:

Este libro es una lectura obligada para quienes estén interesados en la historia del teatro, en la literatura francesa del siglo XIX y en la obra de Jean Cocteau. También es una buena opción para aquellos que buscan una obra que desafíe sus expectativas y que les haga reflexionar sobre los problemas de la sociedad. Si bien la obra puede resultar difícil de leer para algunos, la recompensa es considerable. Recomiendo leerlo con una guía de notas o comentarios para poder comprender elude y, si es posible, buscar el contexto histórico y social de la época en que fue escrita. La lectura se beneficia enormemente de una contextualización amplia.