My Hero Academia Vigilante Illegals Nº 09
de Kohei Horikoshi , editorial Planeta De Agostini
Resumen del libro My Hero Academia Vigilante Illegals Nº 09:
Sinopsis de My Hero Academia Vigilante Illegals Nº 09:
Este volumen de “My Hero Academia Vigilante Illegals” nos sumerge en la vida cotidiana de Kôichi Hiyama, alias “The Crawler”, un año después de que comenzara su actividad como vigilante. Tras un período de intensa acción y enfrentamientos, el joven ha decidido tomar un respiro, aunque la necesidad de utilizar sus habilidades y su deseo de ayudar a los demás siguen presentes. Este volumen se centra en la lucha interna de Kôichi por encontrar un equilibrio entre su pasado como vigilante y su presente, buscando un trabajo estable que le permita contribuir a la sociedad sin comprometer su identidad. La narrativa explora las complicaciones de reintegrarse a una vida normal, ofreciendo una visión más humana y vulnerable del héroe que conocemos. El título, “Vigilante Illegals”, no solo alude a su pasado, sino también a sus métodos poco convencionales y a su constante lucha contra las instituciones y las leyes.
Este volumen se caracteriza por su ritmo más pausado y su enfoque en los detalles de la vida de Kôichi. Se centra en la búsqueda de empleo, las entrevistas, los malentendidos y las interacciones sociales, ofreciendo una perspectiva diferente a la de los capítulos de acción. Además, introduce sutilmente una nueva faceta en el personaje, su interés por la música pop, lo que añade una capa de complejidad a su personalidad. A medida que avanza la historia, podemos preguntarnos si Kôichi está intentando escapar de sus responsabilidades o si simplemente está buscando nuevas formas de canalizar su energía y sus habilidades. Este libro es ideal para aquellos que buscan una lectura más introspectiva y que disfrutan del desarrollo de los personajes, más que de las escenas de acción.
El capítulo se abre con Kôichi realizando una serie de entrevistas de trabajo, cada una más frustrante que la anterior. Sus habilidades de «The Crawler» la capacidad de manipular su cuerpo para adherirse a casi cualquier superficie y moverse a velocidades increíbles se consideran “excesivamente peligrosas” o “sin utilidad” para la mayoría de las empresas. Se le niegan ofertas de empleo en construcción, seguridad privada y incluso en un almacén, debido a su potencial para causar daños si fuera necesario. Esta situación le hace cuestionar su valía y su futuro. Kôichi, que antes se sentía impulsado por la necesidad de hacer el bien, ahora se siente desanimado y vulnerable.
La frustración de Kôichi crece cuando se encuentra con la actitud condescendiente de algunos individuos que lo ven como una amenaza potencial, incluso cuando no tiene intención de causar daño. Este encuentro lo lleva a reflexionar sobre su pasado como vigilante, y sobre cómo sus acciones, aunque bien intencionadas, a menudo generan problemas. La narrativa se centra en el impacto emocional de este rechazo, mostrando la inseguridad y la auto-duda que Kôichi experimenta. Se revela que los esfuerzos por encontrar un trabajo estable están entrelazados con su deseo de evitar una confrontación directa con la policía, especialmente después de los incidentes anteriores.
La historia también introduce un pequeño subplot relacionado con la creciente fascinación de Kôichi por la música pop. A través de la ventana de su apartamento, escucha la radio, especialmente canciones que le resultan atractivas por su ritmo y melodía. Esta nueva afición, inicialmente vista como una distracción, sugiere una búsqueda de nuevas formas de expresión y de escapar de la rutina y la responsabilidad que le impone su vida como “The Crawler”. Se introduce un elemento de ironía en la narrativa: un vigilante que busca consuelo en la música, mientras lucha por encontrar su lugar en el mundo. Se refuerza la idea de que Kôichi necesita una forma de mantener su mente activa y feliz.
El capítulo se estructura en torno a la búsqueda de empleo de Kôichi y a sus intentos de encontrar un trabajo que le permita utilizar sus habilidades sin que lo consideren una amenaza. La narrativa se centra en las conversaciones, las miradas, y en el ambiente hostil que se crea en torno a él. El autor, Kohei Horikoshi, utiliza un estilo narrativo descriptivo, pintando un retrato de la frustración de Kôichi y de la incomprensión que siente por parte de la sociedad. En particular, la escena en la que se enfrenta a un jefe de personal que lo desaprueba por completo, subraya la dificultad que Kôichi está teniendo para aceptar su nueva realidad.
La exploración de la música pop sirve como un contrapunto a la narrativa principal, ofreciendo una visión de la vida personal de Kôichi. La escena en la que escucha música en la radio y observa las imágenes en la televisión, transmite la sensación de soledad y aislamiento que puede experimentar. Este elemento, aunque breve, añade una nueva dimensión al personaje, mostrando que, incluso en medio de su lucha por sobrevivir, Kôichi busca momentos de placer y de inspiración. La interacción con su vecino, el Sr. Nakamura, aporta un poco de comicidad y un tono más amable a la historia.
Además, el capítulo deja intencionalmente algunas preguntas sin respuesta, como el motivo exacto por el cual las empresas se muestran tan reacias a contratar a Kôichi. Aunque se sugiere que se debe a sus habilidades “peligrosas”, la falta de una explicación definitiva aumenta el misterio y la curiosidad del lector. La narrativa se centra en el desarrollo del personaje, mostrando las vulnerabilidades y los momentos de duda de Kôichi. Se refuerza la idea de que su éxito como “The Crawler” no depende solo de sus poderes, sino también de su perseverancia y de su capacidad para adaptarse a las circunstancias.
Opinión Crítica de My Hero Academia Vigilante Illegals Nº 09
“My Hero Academia Vigilante Illegals Nº 09” es un volumen notablemente diferente de sus predecesores, y en gran medida, es una de las mejores entregas de la serie. Kohei Horikoshi se aleja del ritmo frenético de las escenas de acción, y ofrece un estudio de personaje mucho más profundo y matizado. Si bien algunos lectores podrían sentir que el capítulo es demasiado lento y que se centra demasiado en lo mundano, creo que es precisamente este enfoque lo que lo hace tan efectivo. La serie ha sido, hasta ahora, dominada por escenas de batalla épicas, pero este volumen demuestra que la fuerza de «My Hero Academia» reside también en la exploración de la psicología de sus personajes.
La descripción de la frustración y la inseguridad de Kôichi es especialmente conmovedora. La narrativa hace un uso efectivo del contraste entre la capacidad física de «The Crawler» y la falta de oportunidades para usarla, generando un sentimiento de desesperación y soledad. Es una visión realista del protagonista, que demuestra que, incluso los héroes más poderosos, pueden ser vulnerables y desesperados. La de la música pop, aunque unae la serie con la vida cotidiana de Kôichi, resulta curiosa y ayuda a construir una imagen más completa de su personalidad.
Sin embargo, podría haber beneficiado de una mayor profundidad en la explicación de la razón por la que las empresas se niegan a contratar a Kôichi. La sugerencia de que se trata de un miedo irrazonable a sus poderes esfrustrante y deja al lector con la sensación de que la narrativa ha perdido una oportunidad para explorar temas más amplios sobre la discriminación y el prejuicio en la sociedad. A pesar de esta crítica, recomiendo este volumen a los lectores que buscan una experiencia más introspectiva y que aprecien el desarrollo de los personajes y las relaciones. Es un buen ejemplo de la capacidad del autor para crear historias que van más allá de la acción y que permiten una visión más completa del universo de «My Hero Academia».