Pensar desde la nada

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Portada de Pensar desde la nada

Resumen del libro Pensar desde la nada:

Sinopsis de Pensar desde la nada:

Este libro, «Pensar desde la Nada» de Kitarô Nishida, publicado por Sigueme en 2015, no es una lectura fácil, pero sí una invitación profunda a reflexionar sobre nuestra manera de percibir la realidad y nuestro lugar en el universo. Nishida, figura emblemática de la filosofía japonesa de la primera mitad del siglo XX, nos presenta una propuesta que trasciende las dicotomías occidentales, proponiendo una vuelta a las raíces de pensamiento oriental, con un enfoque particularmente fuerte en conceptos como la
de las formas definitivas. En esencia, la experiencia estética, según Nishida, es la capacidad de contemplar el Vacío y, a través de él, experimentar la plenitud del Ser.

El segundo ensayo, «La Nueva Meditación», representa un esfuerzo consciente por encontrar una lógica diferente a la recurrente que había dominado la meditación tradicional. Nishida critica las limitaciones del enfoque habitual, que se centra en la manipulación mental y en la búsqueda de un estado de trance. En lugar de esto, propone una meditación que se base en la observación pura de la experiencia, sin juzgarla ni intentar controlarla. La «nueva meditación» no busca alcanzar un estado de calma o iluminación, sino aprender a ver la realidad tal como es, con todas sus imperfecciones y contradicciones. Se basa en la aceptación radical, en el dejar ir, en la simple conciencia de lo que surge y lo que desaparece. Nishida sugiere que la verdadera sabiduría reside en la capacidad de estar presente en el momento presente, sin quedar atrapado en el pasado o preocupado por el futuro. Esta meditación se acerca más a la noción oriental del “Ser puro” y la “desapego”.

El tercer ensayo, “La Filosofía de la Religión”, sintetiza la cosmovisión de Nishida, especialmente en sus últimos años de vida, cuando trató de conjugar la lógica del “Sitio de la Nada” con la cosmovisión religiosa. Nishida presenta la “Nada” y el “Vacío” no como nihilismos, sino como conceptos mucho más cercanos a las manejadas por el pensamiento occidental en el momento que habla de Ser, Situación y Absoluto. Para Nishida, la religión, en su forma más auténtica, es una forma de relacionarnos con el Vacío, con la Nada. No se trata de creer en un Dios personal o en un conjunto de dogmas, sino de reconocer nuestra dependencia del Vacío, de la Nada. El Ser, según Nishida, es una manifestación temporal de esta Nada, una manera en que la Nada se hace visible. La «cosmovisión religiosa», en su perspectiva, no se basa en la fe ciega, sino en la comprensión de la interconexión de todas las cosas, en el reconocimiento de nuestra propia finitud y, por lo tanto, en la humildad. La reflexión sobre este punto se nutre de la confrontación con la reflexión religiosa occidental, sin dogmatismos.

La principal invitación que nos hace Kitarô Nishida es la de salir de la estrechez de nuestro propio ego, de nuestros límites conceptuales, y abrirnos a la amplitud y hondura que sugieren lascosmovisiones orientales, especialmente a través de la comprensión de la Nada y el Vacío. Nishida argumenta que la limitación de nuestra visión del mundo está fundamentalmente basada en nuestra identificación con el «yo», con nuestros deseos, nuestras aversiones, y nuestras ideas preconcebidas. Esta identificación nos impide ver la realidad tal como es, con toda su complejidad y potencial. La reflexión sobre la «Nada» y el «Vacío» nos permite trascender estas limitaciones y acceder a una comprensión más profunda del Ser. Este trabajo no es solo una exploración filosófica, sino un ejercicio práctico para liberar nuestra mente de ataduras y abrirnos a la experiencia directa.

El énfasis en la observación pura es central en el pensamiento de Nishida. Él critica las estrategias de control y manipulación que a menudo se utilizan en la meditación, y propone, en su lugar, una simple y directa conciencia de la experiencia. Esta no es una meditación para alcanzar un estado especial, sino una forma de estar más presente en el momento, de ver la realidad tal como es. La «nueva meditación» no se enfoca en la eliminación del sufrimiento, sino en la aceptación del sufrimiento como una parte inevitable de la vida. Se trata de aprender a vivir con el sufrimiento, en lugar de tratar de huir de él. Nishida sugiere que la verdadera sabiduría se encuentra en la aceptación radical de la impermanencia y la finitud de todas las cosas. Esta perspectiva se asemeja a la de algunas escuelas budistas y zen, pero Nishida la presenta de una manera original y provocadora.

Nishida busca también conjugar la lógica del “Sitio de la Nada” con la “cosmovisión religiosa”. Nishida argumenta que la religión, en su forma más auténtica, es una forma de relacionarnos con la Nada, con el Vacío. No se trata de creer en un Dios personal, sino de reconocer nuestra dependencia del Vacío, la Nada. La reflexión sobre este punto se nutre de la reflexión religiosa occidental, sin dogmatismos. Él sugiere que la religión, lejos de ser una fuente de división y conflicto, puede ser una fuerza unificadora, una manera de unirnos a la totalidad de la existencia.

Opinión Crítica de Pensar desde la Nada (2015)

«Pensar desde la Nada» es un libro difícil pero profundamente gratificante. Kitarô Nishida presenta una visión del mundo que es a la vez radical y sorprendentemente simple. Su argumentación es densa y requiere una lectura cuidadosa, pero su perspectiva es esencialmente lúcida y poderosa. La obra de Nishida es, sobre todo, una invitación a cuestionar nuestras propias creencias y a considerar otras formas de ver el mundo. El libro es una prueba de la capacidad de la filosofía para ser a la vez intelectual y profundamente personal.

Sin embargo, algunos aspectos del libro podrían ser considerados un tanto abstractos, especialmente para aquellos que no están familiarizados con la filosofía oriental o la meditación. La idea de la «Nada» como base de toda la existencia puede parecer contraintuitiva, y la insistencia de Nishida en la importancia de la «observación pura» puede resultar frustrante para aquellos que prefieren enfoques más concretos. No obstante, es precisamente esta dificultad que hace que la obra de Nishida sea tan desafiante y estimulante. El libro nos obliga a salir de nuestra zona de confort y a confrontar nuestras propias limitaciones.

“Pensar desde la Nada” es un libro que recomiendo encarecidamente a aquellos que buscan una comprensión más profunda de la vida y del universo. Es un libro que puede cambiar nuestra forma de pensar, de sentir, y de vivir. Aunque no ofrece respuestas fáciles, sí nos proporciona las herramientas para hacer frente a los desafíos de la vida con mayor sabiduría y compasión. El libro es una reflexión profunda sobre la naturaleza del ser y el papel del hombre en el cosmos, y es una lectura que se queda con el lector mucho tiempo después de haberla terminado. Es una obra que merece ser leída y releída.