Pensar la agencia en la crisis
de Benjamin Tejerina , editorial Centro De Investigaciones Sociologi
Resumen del libro Pensar la agencia en la crisis:
Sinopsis de Pensar la agencia en la crisis:
«Pensar la Agencia en la Crisis» se articula en cuatro bloques principales, cada uno diseñado para abordar aspectos clave de la cuestión de la agencia en tiempos de crisis. El primer bloque se sumerge en los impactos estructurales que la crisis ejerce sobre la capacidad de actuar de los individuos y grupos. Tejerina explora cómo la precarización laboral, la desestabilización de las instituciones y la erosión de la confianza social afectan directamente las posibilidades de acción de los ciudadanos. Analiza cómo, por ejemplo, las crisis económicas pueden debilitar los movimientos sociales al limitar los recursos y las opciones de acción, y cómo la incertidumbre política puede generar un sentimiento de impotencia y desconfianza que dificulta la movilización colectiva. La obra no solo describe estos efectos, sino que también busca identificar las formas en que los actores sociales, a pesar de las limitaciones impuestas por la crisis, continúan buscando formas de resistir, negociar y transformar la situación.
El segundo bloque del libro regresa sobre lo que la sociología ha construido y lo que le falta. Tejerina critica la persistencia de enfoques metodológicos que, en su opinión, han sido demasiado abstractos y desconectados de la realidad de la vida cotidiana. Argumenta que la sociología necesita desarrollar herramientas y conceptos más sensibles a las dinámicas de poder, la subjetividad y la experiencia vivida. En particular, el autor considera necesario un cambio en la forma en que se investiga la acción social, alejándose de modelos de “representación” que asumen que los actores sociales actúan de manera racional y consciente, y abrazando enfoques que reconocen la complejidad, la ambigüedad y la contingencia de la acción. Este enfoque en la agencia, por tanto, implica analizar cómo las personas construyen significados, toman decisiones y se relacionan con el mundo, incluso en situaciones de crisis.
La obra profundiza en conceptos como la “autonomía”, el “poder”, la “identidad” y la “solidaridad”, analizando cómo estos conceptos se configuran y se transforman en contextos de crisis. Tejerina explora cómo las experiencias de crisis pueden generar nuevas formas de identidad y solidaridad, pero también cómo pueden exacerbar las desigualdades sociales y crear nuevas formas de exclusión. Además, el libro plantea preguntas fundamentales sobre la relación entre el individuo y la colectividad, y sobre la necesidad de construir nuevas formas de solidaridad que sean capaces de afrontar los desafíos de un mundo globalizado y en constante cambio. Finalmente, la obra propone un «enfoque situado» que exige a los sociólogos comprender y abordar la crisis desde el punto de vista de aquellos que la experimentan directamente.
El libro, estructurado en torno a la noción de “agencia”, ofrece un diagnóstico crucial sobre el funcionamiento de la sociedad en tiempos de crisis. La premisa central de Tejerina es que la crisis no es simplemente un problema económico o político, sino también un problema de acción. La forma en que las personas y los grupos sociales responden a la crisis, sus estrategias de adaptación, su capacidad de resistencia y su potencial de transformación, son factores determinantes para el futuro de la sociedad. La obra se centra en la idea de que la crisis no “crea” la agencia, sino que la revela, poniendo al descubierto las posibilidades de acción que, en condiciones normales, pueden estar ocultas o silenciadas.
Tejerina critica la tendencia sociológica a centrarse en las estructuras sociales y a tratar a los individuos como simples “receptores” de estas estructuras. Argumenta que esta perspectiva es insuficiente para comprender la dinámica de la crisis y que es necesario recuperar la dimensión del “hacer” – la capacidad de los individuos y grupos para actuar, influir y transformar el mundo – como un elemento central en la comprensión de la crisis. La obra invita a los sociólogos a desarrollar una metodología de investigación más sensible a la experiencia vivida de los actores sociales y a reconocer la complejidad, la ambigüedad y la contingencia de la acción. Esto implica, por ejemplo, utilizar métodos cualitativos como las entrevistas en profundidad, la etnografía y el análisis de discurso para comprender cómo las personas interpretan y responden a la crisis. Además, la obra subraya la importancia de analizar las relaciones de poder que condicionan la capacidad de acción de los actores sociales.
El libro se adentra en un análisis de las “figuras” que surgen en contextos de crisis. Tejerina explora cómo individuos, organizaciones y movimientos sociales pueden asumir roles de liderazgo, transforándose en puntos de referencia para otros actores. Asimismo, analiza cómo la crisis puede generar nuevas formas de solidaridad y de “acuerdos implícitos” que permitan a las personas superar la desconfianza y la incertidumbre. La obra también presta atención a las “herramientas” que los actores sociales utilizan para afrontar la crisis, desde las estrategias de adaptación y negociación hasta las formas de resistencia y activismo. Finalmente, Tejerina plantea la necesidad de reconsiderar los conceptos tradicionales de “actor” y “acción”, abrazando enfoques que reconocen la interconexión y la multiplicidad de las agencias sociales.
Opinión Crítica de Pensar la Agencia en la Crisis (2016): Un Enfoque Relevante pero con Limitaciones
«Pensar la Agencia en la Crisis» es un libro muy relevante que ofrece una contribución importante al debate sociológico sobre la crisis. Tejerina presenta un argumento convincente sobre la importancia de recuperar la dimensión de la acción como un elemento central en la comprensión de la crisis y, en particular, de la capacidad de los individuos y grupos para resistir, negociar y transformar la situación. El libro es especialmente útil para aquellos que trabajan en el campo del activismo social, el movimiento social y los estudios sobre la resiliencia. Sin embargo, como cualquier obra académica, «Pensar la Agencia en la Crisis» no está exenta de limitaciones.
La crítica más importante al libro es que, a pesar de su énfasis en la agencia, tejerina a veces se centra demasiado en los “héroes” y las “resistencias”, pasando por alto la importancia de las estructuras de poder y las dinámicas sociales más amplias. Si bien es necesario reconocer la capacidad de acción de los actores sociales, es igualmente importante analizar cómo las desigualdades sociales, las relaciones de poder y las instituciones influyen en la posibilidad de acción y en la efectividad de las acciones. Además, el libro podría beneficiarse de un análisis más profundo de las diferentes dimensiones de la agencia, como la agencia política, la agencia económica y la agencia cultural.
«Pensar la Agencia en la Crisis» es una lectura recomendable para cualquier persona interesada en comprender la crisis desde una perspectiva sociológica innovadora. El libro es un llamado a la reflexión y a la acción, y podría inspirar a los sociólogos y activistas a desarrollar nuevas formas de analizar y abordar los desafíos de nuestro tiempo. Podríamos sugerir un área donde Tejerina podría desarrollar un análisis más profundo, seria un análisis del papel de las narrativas y los discursos en la configuración de la agencia y la respuesta a la crisis. Finalmente, el libro se presenta como una herramienta valiosa para fomentar un debate más crítico y participativo sobre el futuro de la sociedad.