Quererte no es solo cuestion de suerte

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Resumen del libro Quererte no es solo cuestion de suerte:

Sinopsis de Quererte no es solo cuestion de suerte:

La historia se desarrolla en torno a dos personajes, Tess y Gus, que, a pesar de ser irrevocablemente destinados a encontrarse, parecen estar constantemente tratando de evitarse. Tess, una joven estudiante de arte que se encuentra en Florencia para pasar sus últimas vacaciones antes de comenzar la universidad, se refugia en la belleza y la cultura de la ciudad para escapar de sus propios problemas y un pasado doloroso. Ella está buscando respuestas y una nueva dirección en su vida, intentando deshacerse de las sombras que la persiguen. Gus, por su parte, también se encuentra en Florencia, igualmente en busca de evasión, pero de una manera más oscura y autodestructiva. Él es un hombre atormentado por un pasado igualmente complicado, y está intentando, sin éxito, reprimir sus emociones y evitar cualquier tipo de compromiso.

El punto de partida de su historia es un encuentro casual, un breve instante de conexión en una calle florentina. A partir de ese encuentro, sus vidas se entrelazan de manera sorprendente y persistente. Durante los siguientes dieciséis años, ambos personajes experimentan eventos y situaciones que son notablemente similares, desde desilusiones amorosas hasta pérdidas trágicas, desde oportunidades perdidas hasta momentos de felicidad efímera. Lo intrigante es que estas similitudes no son casuales; son evidencia de un destino que los ha unido. La novela explora cómo las coincidencias, los caminos que toman y las decisiones que toman, los llevan inevitablemente de nuevo el uno al otro, a pesar de sus esfuerzos por alejarse. La narrativa se articula a través de las voces de Tess y Gus, permitiendo al lector comprender sus motivaciones y sus miedos, y la evolución de sus sentimientos hacia el otro.

La historia de Tess y Gus se construye a través de fragmentos de sus vidas, presentados en paralelo. A través de sus narraciones, Eberlen construye un tejido narrativo rico en detalles sensoriales y emociones. Al principio, Tess y Gus se sienten extrañamente atraídos el uno por el otro, pero a la vez, reaccionan con un miedo irracional a profundizar la relación. Cada intento de acercamiento se ve frustrado por un evento imprevisto, una circunstancia que los separa o los obliga a reconsiderar su decisión. A medida que avanzan los años, el lector se da cuenta de que ambos están atrapados en un ciclo de rechazo y atracción, un juego de fuerzas que parecen estar más allá de su control. La novela explora las diferentes etapas de su relación: la atracción inicial, el miedo al compromiso, la desesperación, la esperanza y, finalmente, la aceptación.

A medida que los años pasan, las vidas de Tess y Gus se cruzan de manera más frecuente, a menudo en situaciones aparentemente aleatorias. Estos encuentros, que al principio parecen coincidencias improbables, se vuelven cada vez más significativos a medida que el lector comprende la magnitud de su destino. Cada encuentro se convierte en una oportunidad para que puedan reevaluar sus sentimientos, para que puedan reconsiderar sus decisiones y para que puedan, quizás, aceptar que el amor que los une es demasiado poderoso para ser negado. La novela no se limita a ser una historia de amor; también explora temas como el duelo, la identidad, la vulnerabilidad y la importancia de perdonarse a uno mismo y a los demás. El estilo narrativo de Eberlen, con sus saltos temporales y las múltiples perspectivas, crea una sensación de misterio y de tensión, manteniendo al lector cautivado hasta el final.

Opinión Crítica de Quererte no es solo cuestión de suerte (2017)

“Quererte no es solo cuestión de suerte” es una novela cautivadora que ofrece una reflexión conmovedora sobre el amor, el destino y la inevitabilidad de algunas conexiones. La fuerza principal del libro radica en la construcción de los personajes de Tess y Gus. Eberlen ha creado dos personajes complejos y creíbles, con defectos y virtudes, que el lector puede entender y empatizar, incluso cuando sus acciones son erróneas o dolorosas. La novela se beneficia enormemente del uso de la primera persona, lo que permite al lector sumergirse completamente en las mentes y los sentimientos de los personajes.

La novela está bien escrita y la prosa es elegante y accesible, lo que la hace agradable de leer. El ritmo de la narración es bueno y mantiene al lector enganchado, y el suspense se mantiene hasta el final. Sin embargo, la historia tiene sus puntos débiles. Algunos lectores podrían encontrar que el desarrollo de la relación entre Tess y Gus es demasiado lento, y que los personajes no se inician a la relación lo suficientemente pronto. Además, algunos de los eventos que se repiten a lo largo de la historia podrían parecer un poco predecibles para algunos lectores. No obstante, estas críticas no restan valor a la fuerza emocional y a la originalidad de la historia.

“Quererte no es solo cuestión de suerte” es una recomendable lectura para aquellos que buscan una historia de amor profunda, emotiva y reflexiva. Es una novela que te hará pensar sobre el destino, el amor verdadero y la importancia de estar abierto a las conexiones inesperadas. Es un libro que permanecerá en tu mente mucho después de que hayas terminado de leerlo. Se recomienda especialmente a lectores que disfruten de las novelas románticas con un toque de misterio y una exploración profunda de las emociones humanas. Es un libro para disfrutar lentamente, saboreando cada momento y cada palabra.