Quiero Ser La Que Sere
, editorial Fondo De Cultura Economica
Resumen del libro Quiero Ser La Que Sere:
Sinopsis de Quiero Ser La Que Sere:
«Quiero Ser La Que Sere», de Silvia Molina, publicado por el Fondo de Cultura Económica, es un libro profundamente conmovedor que nos presenta la historia de María del Carmen, una niña de seis años que lucha contra una dificultad de aprendizaje que le dificulta la lectura y la escritura. La obra, escrita con una sensibilidad y autenticidad notables, explora las frustraciones, el dolor y la vergüenza que experimenta la protagonista al no poder desenvolverse como sus compañeros, así como el impacto devastador que esto tiene en su autoestima y en las relaciones con sus maestras y amigos. El libro no solo es una historia personal, sino que también plantea interrogantes importantes sobre la comprensión de la dislexia y la necesidad de apoyo y diagnóstico precoz en la infancia.
La fuerza del libro reside en su relato honesto y sin artificios. Molina no busca crear una narrativa grandiosa, sino que nos ofrece la visión del mundo desde los ojos de una niña que intenta comprender un problema que no entiende y que le es presentado como una deficiencia. «Quiero Ser La Que Sere» se convierte, por tanto, en un llamado a la empatía y a la sensibilización, invitándonos a reflexionar sobre las dificultades que enfrentan aquellos que aprenden de manera diferente y a valorar la importancia de la inclusión y el respeto a la diversidad.
La novela nos transporta a la infancia de María del Carmen, una niña con una imaginación desbordante y una profunda necesidad de encajar. Desde el principio, la historia nos revela que la dificultad que experimenta con la lectura y la escritura no es fruto de pereza o falta de esfuerzo, sino de una dislexia no diagnosticada. María del Carmen, al intentar traducir las palabras que lee en sus libros o al escribir sus tareas, las confunde sistemáticamente, volteando letras, mezclando sonidos y generando errores que la hacen parecer “mala” o “tonta” a los ojos de sus maestras y compañeros.
La narrativa se centra en una temporada específica de su vida, marcada por la creciente frustración de la niña y el deterioro de su relación con el entorno escolar. Las maestras, al ver los errores persistentes de María del Carmen, la regañan constantemente, a menudo de forma brusca e injusta, atribuyendo sus dificultades a una falta de atención o a un desinterés por aprender. Los compañeros, por su parte, se burlan de ella, acosándola y alimentando su sentimiento de inferioridad. La niña, incapaz de comprender por qué no puede hacer lo que los demás hacen con facilidad, se siente cada vez más aislada y desanimada.
La historia se desarrolla a través de las memorias de la propia Silvia Molina, quien relata su propia experiencia como niña y cómo se manifestaban las dificultades que luego, años más tarde, comprendió eran síntomas de dislexia. Este uso del flashback – o saltos en el tiempo – no solo añade profundidad y credibilidad a la narración, sino que también permite al lector acceder a la comprensión que Molina adquirió sobre su infancia. Al contar la historia de María del Carmen, Molina ofrece una ventana a la ignorancia y el desconocimiento que imperaban en aquella época, antes de que la dislexia fuera ampliamente reconocida y comprendida. El libro, de esta manera, también es un testimonio de cómo, a menudo, las dificultades de aprendizaje de los niños son malinterpretadas y minimizadas, generando sufrimiento innecesario.
El núcleo de la novela es la dolorosa y gradual comprensión de María del Carmen sobre su propio problema. Inicialmente, la niña cree que es «mala» o «tonta», y su frustración se intensifica con cada regaño y burla que recibe. A medida que pasan los meses, y a través de las conversaciones con su madre y con algunos de sus compañeros más comprensivos, comienza a intuir que hay algo diferente en ella, que su dificultad para leer y escribir es algo que no le pueden atribuir a su falta de esfuerzo. Sin embargo, aún no tiene las herramientas para identificarlo o para buscar ayuda.
La novela explora con delicadeza la angustia que experimenta la niña, y el impacto devastador que esta tiene en su desarrollo emocional. La pérdida de confianza en sí misma, el miedo a ser diferente y la sensación de aislamiento son elementos centrales en la trama. Molina consigue transmitir de manera magistral el sentimiento de impotencia que siente María del Carmen al verse privada de la capacidad de acceder al mundo de la lectura y de la escritura, que para ella representa una puerta a la imaginación, al conocimiento y al mundo de los sueños. La obra muestra conmoventemente cómo una simple dificultad de aprendizaje puede transformarse en una fuente de profunda tristeza y sufrimiento, especialmente cuando se combina con la falta de comprensión y apoyo de quienes la rodean.
El libro también destaca la importancia del rol de la familia. Aunque la madre de María del Carmen, aunque preocupada, inicialmente no comprende la verdadera naturaleza del problema, su amor y apoyo incondicional son fundamentales para ayudar a la niña a superar sus dificultades. Asimismo, la figura de Daniel, un compañero de clase comprensivo y sensible, se convierte en un aliado y en un punto de luz en la oscuridad de la desesperación de María del Carmen. Es a través de esta relación, y de la comprensión que le brinda, que la niña comienza a encontrar la fuerza para afrontar su problema y para aceptarse a sí misma. La novela, así, es un testimonio de la importancia del amor, el apoyo y la aceptación en la vida de un niño con dificultades de aprendizaje.
Opinión Crítica de Quiero Ser La Que Sere
«Quiero Ser La Que Sere» es un libro extraordinariamente conmovedor, una obra que se instala en el corazón del lector y que permanece en la memoria mucho tiempo después de haber terminado de leerla. La narrativa de Silvia Molina es exquisita, con una sensibilidad y autenticidad que le otorgan una gran credibilidad y que permiten al lector conectar con la experiencia de María del Carmen de una manera muy profunda. El estilo de escritura es claro, directo y sin adornos innecesarios, lo que facilita la comprensión y amplifica el impacto emocional de la historia. Es un testimonio de la capacidad de Molina para transformar una experiencia personal, a menudo dolorosa, en una obra literaria de gran valor.
La fuerza del libro reside no solo en la historia en sí, sino también en la forma en que Molina aborda temas tan complejos y sensibles como la dislexia, el aprendizaje diferencial y la importancia de la empatía y la comprensión. La novela es un llamado a la acción, una invitación a romper con los prejuicios y estereotipos que a menudo rodean a las personas con dificultades de aprendizaje. Además, la narración a través de los ojos de la autora – revelada gradualmente a lo largo de la novela – añade una capa de profundidad y significado a la historia, haciéndola aún más resonante y relevante. Se recomienda encarecidamente este libro a padres, educadores y a cualquiera que se cuestione sobre la importancia del aprendizaje y el desarrollo de la infancia.
Sin embargo, es importante señalar que la novela, aunque profundamente conmovedora, también presenta algunos momentos que podrían resultar un poco lentos o repetitivos. La insistencia en las dificultades de lectura y escritura de María del Carmen, aunque comprensible en el contexto de la historia, podría resultar tediosa para algunos lectores. No obstante, esta pequeña crítica no disminuye en absoluto la importancia y el valor de la obra, ni la capacidad de Molina para conectar con el lector a un nivel emocional profundo. “Quiero Ser La Que Sere” es, en definitiva, una lectura obligada para cualquiera que valore la sensibilidad, la honestidad y la búsqueda de la comprensión.