Razones y sinrazones para una criminologia feminista
, editorial Sl - Dykinson
Resumen del libro Razones y sinrazones para una criminologia feminista:
Sinopsis de Razones y sinrazones para una criminologia feminista:
El núcleo de «Razones y sinrazones» reside en su crítica a la criminología masculina y su manera de conceptualizar el delito femenino. Maqueda Abreu argumenta que, durante mucho tiempo, las mujeres han sido reducidas a la categoría de «desviación» cuando cometían actos considerados delictivos, pero esta interpretación se basaba en una comprensión de la naturaleza humana inherentemente masculina. La criminología tradicional, al enfocarse exclusivamente en la «anomalía» individual, ignoraba la influencia de las normas de género, las presiones sociales y las estructuras de poder que moldearon las experiencias y las acciones de las mujeres. La obra desmonta la idea de que el delito femenino emerge simplemente de una «disfunción» del cuerpo o de la mente femenina, desestimando factores como la opresión, la discriminación y la desigualdad de género.
El libro explora cómo la construcción social del delito ha servido para perpetuar el control sobre las mujeres. Se analiza cómo el concepto de «pasividad» y «domesticidad» tradicionalmente asociado a la mujer, ha sido utilizado para justificar la exclusión de las mujeres del ámbito público, y cómo esta exclusión, a su vez, ha contribuido a la marginación y la criminalización de las mujeres que desafiaban estas normas. Maqueda Abreu dedica especial atención a la manera en que las instituciones penales han aplicado este marco teórico, a menudo ignorando la realidad de la violencia doméstica, el abuso sexual y otras formas de criminalización basadas en el género. Asimismo, el autor pone de manifiesto la influencia de la ideología patriarcal en la definición del delito femenino, argumentando que las acciones de las mujeres que se desvían de la norma sexual y social son juzgadas con criterios más severos que las de los hombres. En esencia, el libro plantea un llamado a una criminología más crítica y contextualizada, que tenga en cuenta la realidad social y política en la que las mujeres son criminalizadas.
El libro aboga por un cambio paradigmático en la forma en que se estudia el delito femenino, pasando de una perspectiva basada en la «anomalía» a una que reconozca las mujeres como víctimas y agentes en la producción del delito. Maqueda Abreu destaca que las mujeres, en su mayoría, son víctimas de delitos cometidos por hombres, y que las estructuras de poder y las desigualdades de género son factores cruciales en la producción del delito femenino. Sin embargo, el libro no se limita a este enfoque, sino que también analiza cómo las mujeres, en ciertas circunstancias, se convierten en perpetradoras del delito, lo que esconde la violencia y el control que han sufrido.
La obra enfatiza la importancia de analizar las criminizaciones selectivas que afectan a las mujeres, es decir, las formas en que el sistema penal (policía, jueces, fiscales) tiende a criminalizar a las mujeres de ciertas clases sociales, etnias o orientaciones sexuales. Maqueda Abreu argumenta que estas criminalizaciones están relacionadas con la reproducción de las desigualdades de género y con el mantenimiento del control sobre el cuerpo y la vida de las mujeres. Además, el libro analiza cómo el discurso legal y la percepción social contribuyen a la marginalización de las mujeres en el sistema penal, a menudo basándose en estereotipos de género y en prejuicios sexistas. Por ejemplo, las mujeres que son acusadas de delitos que involucran “desviación sexual” suelen ser juzgadas con criterios más severos que los hombres en situaciones similares, y sus casos suelen ser tratados con menos sensibilidad. El libro presenta a las mujeres como sujetas a la «feminicidios», y por lo tanto, como víctimas de violencia de género, el análisis de las motivaciones detrás de estos crímenes y cómo se relacionan con la estructura patriarcal de la sociedad. Además, la obra aborda la problemática de la victimización por el sistema judicial, examinando cómo las mujeres víctimas de delitos suelen ser maltratadas y desatendidas por los funcionarios judiciales, y cómo sus testimonios son ignorados o minimizados.
Opinión Crítica de Razones y sinrazones para una criminologia feminista (2014): Una Lectura Urgente y Necesaria
«Razones y sinrazones» representa una lectura urgente y necesaria para cualquier persona interesada en comprender la complejidad del delito y el papel que juega el género en la sociedad. La obra de Maqueda Abreu es un punto de inflexión en la criminología feminista, al desafiar las premisas tradicionales y al ofrecer una perspectiva crítica y contextualizada que revela las raíces de la criminalización de las mujeres. El libro no es solo una crítica a la criminología masculina, sino también una propuesta de acción para transformar el sistema penal y promover la justicia para las mujeres.
Sin embargo, es importante reconocer que la obra no está exenta de desafíos. En algunos momentos, el análisis podría beneficiarse de una mayor especificidad en el estudio de casos concretos, aunque esto se compensa con la claridad y rigor con el que aborda conceptos clave como la victimización y la criminización selectiva. A pesar de esto, el libro se mantiene como un argumento sólido y convincente para una criminología más sensible al género. Considerando el contexto de la época en que fue publicado, la obra ha ayudado a crear un debate crucial sobre la necesidad de desarrollar enfoques más justos y equitativos para la prevención y el tratamiento del delito.
“Razones y sinrazones” es un libro esencial que debe ser leído y debatido por estudiantes, investigadores y profesionales del derecho, así como por cualquier persona que se preocupe por la justicia social y la igualdad de género. Su mensaje central – que el delito es un fenómeno social construido y que el género es un factor determinante en su producción – sigue siendo tan relevante hoy como lo fue en 2014. Se recomienda leerlo como punto de partida para una investigación más profunda y para una práctica jurídica más comprometida con la defensa de los derechos de las mujeres. El libro es un claro ejemplo de cómo la criminología puede y debe ser una herramienta para el cambio social.