Un dia de colera
de Arturo Perez-reverte , editorial Debolsillo
Resumen del libro Un dia de colera:
Sinopsis de Un dia de colera:
La novela transcurre en Madrid, en el verano de 1808, un momento crucial en la Guerra de la Independencia. La ocupación francesa, liderada por Napoleón Bonaparte, ha desestabilizado la ciudad, convirtiéndola en un campo de batalla entre fuerzas españolas y francesas. La trama se centra en dos personajes principales: el capitán Jorge Juan, un veterano de la guerra, endurecido por las batallas y con un profundo sentimiento de patriotismo, y el sargento Gabriel de Araceli, un joven que, tras presenciar la brutalidad de los soldados franceses, decide unirse a la lucha por la libertad de España.
El capitán Jorge Juan, a pesar de su experiencia, se encuentra tocado por el miedo y la desesperación. Ha visto morir a muchos de sus compañeros y ha perdido la fe en la victoria. Sin embargo, su compromiso con la patria y su necesidad de redención le impulsan a seguir luchando. Por otro lado, Gabriel de Araceli es un joven idealista, lleno de entusiasmo y convicciones, que busca en la guerra un propósito y una forma de demostrar su valía. A medida que avanza la historia, ambos personajes se enfrentan a situaciones peligrosas y difíciles, tomando decisiones que ponen a prueba sus valores y su moralidad.
La novela se desarrolla a través de una serie de encuentros y acontecimientos que convergen en torno a una conspiración para liberar a un grupo de presos políticos, encarcelados por las autoridades francesas. Estos presos, representativos de diferentes corrientes de pensamiento, se convierten en un foco de resistencia y esperanza. A medida que los personajes se involucran cada vez más en la conspiración, la tensión aumenta y la amenaza de la represión se hace más palpable. La trama, llena de giros inesperados, culmina en un enfrentamiento final, en el que se decide el destino de los presos y, el de la ciudad de Madrid.
La historia se centra en la contratación secreta por parte del capitán Jorge Juan para localizar y liberar a un grupo de presos políticos españoles, encarcelados por los franceses en la Albaicería de Madrid. Esta acción, en sí misma, es un acto de valentía y un símbolo de resistencia, pero también esconde peligros y traiciones. El sargento Gabriel, al unirse a Jorge Juan, se ve rápidamente inmerso en un mundo de espías, informantes y conspiradores, un mundo donde la confianza es un lujo que pocos pueden permitirse. El personaje de Gabriel, en particular, se transforma de un joven idealista a un combatiente curtido por la experiencia.
El sargento de Araceli, al principio, es un joven soldado impetuoso, movido por el deseo de demostrar su valía y, quizás, por una búsqueda de identidad. Sin embargo, la brutalidad del conflicto y las decisiones morales que debe tomar lo fuerzan a madurar y a cuestionar sus propias convicciones. Él ve, de primera mano, la crueldad de las tropas francesas y la desesperación de los españoles, lo que lo lleva a adoptar una postura más cínica y pragmática. A medida que se adentra en la conspiración, se ve envuelto en una red de intrigas y traiciones, donde la confianza se convierte en un recurso escaso.
Un punto crucial de la novela es la representación de la sociedad madrileña de la época, un ambiente dividido entre aquellos que apoyan la causa independentista y aquellos que prefieren mantener la neutralidad, o incluso, la colaboración con los franceses. Pérez-Reverte nos presenta una galería de personajes complejos y realistas, cada uno con sus propias motivaciones y secretos. Entre ellos, encontramos a un noble corrupto que intenta obtener beneficios de la ocupación francesa, a un sacerdote que lucha por mantener la fe en tiempos de crisis, y a un médico que se dedica a curar a los heridos y a los enfermos. La novela explora, además, las dificultades y las contradicciones de la guerra, mostrando cómo el conflicto afecta a la vida cotidiana de la gente de Madrid.
Opinión Crítica de Un día de colera (2015): Un Retrato Realista e Implacable
“Un día de cólera” es una novela que se destaca por su realismo implacable y su narrativa precisa. Pérez-Reverte no romantiza la guerra, sino que la muestra tal como fue: un conflicto brutal, sangriento y despiadado, que afecta a la vida de las personas de manera trágica y devastadora. La novela es un estudio profundo de la psicología de los personajes, mostrando sus miedos, sus dudas, sus deseos y sus motivaciones. Los personajes, lejos de ser simples arquetipos, son complejos y están muy bien desarrollados, lo que hace que sean más creíbles y que el lector pueda identificarse con ellos.
Pérez-Reverte, a través de su prosa directa y concisa, consigue transmitir la atmósfera de tensión y de peligro que imperaba en Madrid durante la ocupación francesa. El autor utiliza un estilo narrativo que recuerda al de los relatos de guerra de Ernest Hemingway, aunque con un toque más oscuro y pesimista. La novela no es fácil de leer, pero es una lectura muy enriquecedora, que invita al lector a reflexionar sobre la naturaleza de la guerra, la importancia de la libertad y el valor del honor. Aunque el tono puede ser considerado por algunos como demasiado sombrío, es precisamente este tono lo que hace que la novela sea tan impactante y memorable.
Recomendaría «Un día de colera» a aquellos lectores que disfruten de las novelas de historia que se caracterizan por su rigor, su realismo y su capacidad para transportar al lector a otro tiempo y lugar. Es una obra que puede resultar dura y conmovedora, pero que, al mismo tiempo, es una lectura imprescindible para aquellos que quieran comprender la historia de España y la naturaleza humana. Pérez-Reverte no ofrece soluciones fáciles ni respuestas definitivas, pero nos invita a reflexionar sobre los grandes temas de la vida y de la muerte, el bien y el mal, la libertad y la opresión.