Moverse en Libertad: Desarrollo De la Motricidad Global
de Emmi Pikler , editorial Narcea
Resumen del libro Moverse en Libertad: Desarrollo De la Motricidad Global:
Sinopsis de Moverse en Libertad: Desarrollo De la Motricidad Global:
“Moverse en Libertad” se centra en el trabajo de Emmi Pikler con bebés en su consulta en Budapest. Pikler, a través de extensas observaciones, identificó los siguientes principios clave en el desarrollo motor infantil: Movimiento interno y Movimiento externo. El “movimiento interno” se refiere a la preparación de los músculos y las articulaciones, a la mejora de la coordinación y a la conciencia del propio cuerpo. Se caracteriza por movimientos suaves, controlados y sin esfuerzo, realizados dentro del propio cuerpo, como girar la cabeza, estirar los brazos, o intentar tocar un objeto. Este movimiento interno es crucial como base para el movimiento externo.
El “movimiento externo” es el desarrollo motor a través de la interacción con el entorno. Pikler enfatizó que los bebés necesitan tener la oportunidad de explorar su entorno de forma independiente, experimentando diferentes texturas, formas y movimientos. El libro describe cómo los bebés primero se acercan a un objeto con precaución, luego lo tocan y exploran con más confianza, y finalmente, pueden alcanzarlo y manipularlo con mayor destreza. Pikler destacó que el ritmo y la fluidez son esenciales en estos movimientos. Un bebé que se fuerza a alcanzar algo puede estresarse y contraer sus músculos, mientras que un movimiento más natural y suave es más eficiente y satisfactorio.
El libro también detalla la importancia de la relación cuidador-niño. Pikler creía que una relación basada en la confianza, el respeto y la aceptación incondicional es fundamental para el desarrollo motor de un niño. El cuidador debe ser un observador atento, que entienda las necesidades del niño y le brinde la oportunidad de explorar y aprender a su propio ritmo. El cuidador no debe intentar controlar o dirigir el movimiento del niño, sino más bien ofrecer apoyo y aliento, permitiendo al niño tomar el control de su propio cuerpo. La seguridad es también un pilar fundamental; el entorno debe ser tranquilo y libre de distracciones, para que el niño pueda concentrarse en sus exploraciones.
“Moverse en Libertad” es un estudio exhaustivo de la observación y el análisis de los movimientos de los bebés, realizado por Emmi Pikler. El libro destaca la importancia de la espontaneidad en el desarrollo motor infantil. Pikler argumentaba que los niños no nacen con un conjunto fijo de habilidades motoras, sino que desarrollan estas habilidades de forma gradual a través de la exploración y la práctica. El libro desafía la idea de que los niños deben ser «entrenados» o «enseñados» a moverse, y en cambio, aboga por un enfoque más natural y basado en la observación.
Pikler identifica una serie de etapas de desarrollo motor que los bebés pasan, y describe cómo cada etapa se caracteriza por diferentes tipos de movimientos. Estas etapas no están necesariamente determinadas por la edad, sino más bien por la preparación física y mental del niño. Por ejemplo, antes de poder gatear, un bebé debe tener la fuerza y la coordinación necesarias para moverse en el suelo. De manera similar, antes de poder caminar, un bebé debe haber desarrollado la fuerza en sus piernas y la capacidad de mantener el equilibrio. El libro enfatiza la necesidad de permitir al niño pasar por estas etapas a su propio ritmo, sin presionarlo ni forzarlo a alcanzar ciertos hitos antes de estar listo.
El libro también aborda la importancia del juego en el desarrollo motor. Pikler creía que el juego es la forma más natural y efectiva para que los niños desarrollen sus habilidades motoras. A través del juego, los niños pueden experimentar con diferentes movimientos, desarrollar su coordinación y aprender a controlar su propio cuerpo. Pikler animaba a los cuidadores a proporcionar a los niños un entorno rico en oportunidades de juego, ofreciéndoles materiales y actividades que les permitan explorar y experimentar. Es crucial recordar que la libertad de movimiento implica no solo la oportunidad de moverse, sino también de cometer errores, de descubrir y de aprender por sí mismos.
Opinión Crítica de Moverse en Libertad: Desarrollo De la Motricidad Global (1984)
“Moverse en Libertad” es una obra fundamental que ha transformado nuestra comprensión del desarrollo infantil. La metodología de Emmi Pikler es un recordatorio poderoso de que los niños son inherentemente capaces y que su desarrollo debe ser guiado por su propia exploración y experimentación, no por expectativas externas. El libro presenta una perspectiva valiosa sobre el desarrollo infantil holístico, considerando no solo la motricidad, sino también la confianza, la autonomía y la alegría del movimiento. Es un documento crucial para padres y educadores que desean apoyar el desarrollo integral de los niños.
Sin embargo, la obra no está exenta de críticas. Algunos argumentan que la metodología de Pikler puede ser percibida como negligencia, ya que los cuidadores no intervienen activamente en las exploraciones del niño. Aunque es cierto que los cuidadores no deben controlar o dirigir el movimiento del niño, esto no significa que no deban estar presentes y atentos. Es crucial que los cuidadores estén observando al niño, entendiendo sus necesidades y ofreciendo apoyo y aliento cuando sea necesario. Además, la metodología de Pikler requiere una gran cantidad de tiempo y dedicación por parte de los cuidadores, lo que puede ser un desafío para muchos.
En cuanto a las recomendaciones, es fundamental entender que la “libertad” de Pikler no significa un permitir descontrolado. Se trata de crear un ambiente seguro y estimulante donde el niño pueda explorar a su propio ritmo, con la seguridad de que el cuidador está presente y dispuesto a ofrecer apoyo. Es importante adaptar el enfoque de Pikler a las necesidades individuales de cada niño, teniendo en cuenta su personalidad, sus habilidades y sus preferencias. No existe un “ritmo” único para todos los bebés; cada niño se desarrolla a su propio ritmo. La aplicación práctica del método requiere una gran observación, paciencia y una profunda comprensión de la necesidad de confianza y seguridad que el niño experimenta.